La madre del bebé que fue ingresado en el hospital Vall d’Hebron el pasado 16 de marzo por un posible caso de maltrato infantil, realizó búsquedas en Internet relacionadas con "fisuras anales" antes de acudir a los centros sanitarios. Así lo ha expuesto este jueves la defensa durante la declaración de la investigada ante el juez en la Ciutat de la Justícia, donde ella misma solicitó comparecer.
Según ha detallado su abogado, la mujer también había consultado online sobre "todos los problemas" que presentaba el bebé. Además, ha afirmado que ella misma preguntaba a los médicos sobre las lesiones detectadas en el niño, hecho que contradice la versión facilitada por los profesionales sanitarios. Fuentes judiciales han indicado que esta postura se ha visto desacreditada tanto por la primera declaración de la investigada como por testimonios adicionales.
La madre ha asegurado que no presenció ningún acto agresivo contra su hijo
La madre, que ha estado en la sala de interrogatorios durante aproximadamente tres horas respondiendo a todas las partes implicadas, ha ampliado el relato inicial defendiendo "la absoluta inocencia", asegurando que en ningún momento no presenció ningún acto agresivo contra su hijo. Tal como subraya su letrado, "si hubiera visto una agresión la habría denunciado inmediatamente".
No obstante, ha reconocido ciertos problemas con el padre del bebé, calificándolo como "torpe" y falto de afecto. El abogado también ha precisado que "había problemas de pareja", pero recalca que la única preocupación verdaderamente prioritaria para ella era el bienestar del niño.
La ausencia de advertencias médicas y circunstancias familiares
El abogado ha insistido en que ningún profesional sanitario le comunicó específicamente la existencia de lesiones en el menor y lamenta no haber recibido esta información: "ojalá nos lo hubieran dicho". Según ha explicado, cuando se rompió el fémur del bebé —incidente que finalmente activó el protocolo contra el maltrato infantil— fue el padre quien se dio cuenta primero y alertó porque "le colgaba" una pierna.
Este suceso se producía mientras ambos progenitores se encontraban en la cocina domiciliaria y ella no tenía al niño dentro de su "campo visual".
Por otro lado, se ha recordado que ambos padres disponían de un permiso laboral por baja médica; sin embargo, era él quien pasaba más tiempo con el bebé porque ella sufría cierta "somnolencia", consecuencia directa del parto reciente y estaba en proceso de recuperación después de varias "heridas ginecológicas".
Próximas comparecencias y situación judicial actual
El abogado ha anunciado que están previstas nuevas declaraciones para el 1 de octubre, entre las cuales habrá profesionales sanitarios —médicos y enfermeros— que atendieron al bebé, pero “tampoco detectaron nada extraño”. También está convocada la prima de la acusada, trabajadora del sector sanitario y persona a quien esta le había enviado fotografías del niño.
La acusada continúa en libertad desde los primeros días de mayo mientras que su compañero sentimental permanece encarcelado.
Búsquedas previas y régimen de visitas
Por otro lado, fuentes judiciales han confirmado que durante sus declaraciones la mujer mantiene firmemente no haber observado ningún indicio sospechoso, corroborando las búsquedas realizadas en línea sobre “problemas anales”.
Además, según explica el abogado defensor, se ha presentado una solicitud formal para que se le conceda un régimen de visitas con el infante. No obstante, esta petición ha sido rechazada por parte de la fiscalía hasta que no se determine claramente si existe o no implicación directa en los hechos denunciados.
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