La lucha contra la precariedad laboral en Barcelona ha dado un paso más con los resultados de la colaboración entre la Inspección de Trabajo de Cataluña y la Guardia Urbana de Barcelona. Durante el 2025, este trabajo conjunto ha permitido cerrar 779 expedientes, que han derivado en 592 infracciones propuestas y en sanciones que suman casi 5 millones de euros, además de 116 regularizaciones a la Seguridad Social.
Este balance confirma la efectividad de un modelo de coordinación institucional que busca detectar y combatir situaciones de irregularidad en el mercado laboral, especialmente en aquellos ámbitos más vulnerables.
El trabajo irregular, en el centro de las infracciones
La mayor parte de las irregularidades detectadas tienen que ver con la contratación de personas sin situación administrativa regularizada y con la falta de alta en la Seguridad Social. Se trata de prácticas que, según los datos recogidos, se concentran sobre todo en sectores como la hostelería, las reformas, los supermercados abiertos 24 horas o el transporte de mercancías.
Las sanciones asociadas a estos incumplimientos se sitúan, de media, alrededor de los 8.500 euros por caso, lo que evidencia la dimensión económica del fraude detectado.
Un modelo basado en la coordinación y la prevención
Estas actuaciones forman parte del despliegue del Acuerdo Barcelona por el Empleo de Calidad (ABOQ), que promueve la cooperación entre administraciones y agentes sociales para garantizar unas condiciones laborales dignas.
En este contexto, la coordinación entre inspección y policía municipal no solo facilita la detección de irregularidades, sino que también permite actuar con más rapidez y eficacia ante posibles vulneraciones de los derechos laborales.
Los Puntos de Defensa de Derechos Laborales, pieza clave
Otro elemento central en esta estrategia son los Puntos de Defensa de Derechos Laborales, impulsados por Barcelona Activa. Durante el 2025, este servicio ha atendido 4.630 consultas de 3.644 personas, consolidándose como una herramienta fundamental de asesoramiento y detección de casos.
La mayoría de consultas se han centrado en derechos laborales, como nóminas, jornadas o permisos, así como en cuestiones relacionadas con la Seguridad Social. El servicio mantiene una valoración muy positiva por parte de la ciudadanía, con una nota media de 8,8 sobre 10.
Perfil de las personas atendidas e impacto social
Los datos muestran que una gran parte de las personas atendidas trabajan por cuenta ajena y disponen de contratos indefinidos, hecho que evidencia que las problemáticas laborales no se limitan únicamente a situaciones de máxima precariedad.
Además, el servicio llega especialmente a los distritos con más vulnerabilidad socioeconómica, reforzando así su papel como herramienta de cohesión social y de garantía de derechos.
Atención específica para jóvenes
En paralelo, los servicios de asesoría laboral para jóvenes han continuado creciendo, con más de 1.100 consultas durante el 2025. Este recurso ofrece orientación sobre contratación, despidos o prestaciones, y pone especial énfasis en el acompañamiento personalizado.
Una estrategia para reforzar el trabajo digno
Los resultados del 2025 evidencian que la combinación de control, asesoramiento y coordinación institucional es clave para combatir la precariedad laboral. Con casi 600 infracciones detectadas y miles de personas atendidas, Barcelona consolida una estrategia que busca no solo sancionar las irregularidades, sino también prevenirlas y garantizar un mercado de trabajo más justo.