Este lunes 23 de febrero se han iniciado los trabajos para la construcción de un nuevo sifón que conectará el colector de aguas pluviales de la avenida Meridiana con el gran colector ubicado en la calle de los Escultores Claperós. Esta intervención pretende ampliar la capacidad de drenaje ante episodios de precipitación intensa, contribuyendo así a minimizar los riesgos de inundación en un contexto marcado por la emergencia climática.
La nueva conexión entre ambos colectores permitirá optimizar la gestión del caudal de agua recogido, ya que actualmente el sistema situado en la Meridiana puede acumular más volumen del que es capaz de evacuar, mientras que el colector de Escultors Claperós todavía dispone de capacidad libre. Gracias al sifón, cuando se produzcan aguaceros importantes, el exceso de agua será desviado hacia el segundo sistema, equilibrando así el funcionamiento global de la red.
Esta actuación se integra dentro del proyecto más amplio de transformación urbana de las Glòries impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona. Este plan incluye la creación de un gran parque central y diversas infraestructuras como nuevos túneles viarios, reordenaciones de los servicios y una remodelación progresiva tanto de la avenida Meridiana como de los entornos cercanos como la Gran Vía y el trazado del tranvía.
El sifón se ubicará bajo la intersección entre la avenida Meridiana y la calle de la Independencia, constará de dos pozos conectados mediante un tubo soterrado que atravesará tres túneles ferroviarios –de tren y metro–. La inversión prevista ronda los 6 millones de euros, mientras que los trabajos tienen una duración estimada de aproximadamente 12 meses.
Durante esta primera fase, las afectaciones principales se concentrarán en el lado Llobregat de la calle Independencia entre Gran Vía y Meridiana, así como en el centro de la calzada después de pasar por Meridiana. La configuración viaria se modificará desplazándose hacia el lado Besòs, manteniendo un carril bus en sentido mar y dos carriles vehiculares en sentido montaña. También se ocupará parte de la acera del lado Llobregat pero garantizando siempre el paso seguro de los peatones.
Estos trabajos se harán coordinadamente con las obras actuales de urbanización en Gran Vía, ya que afectan zonas coincidentes; posteriormente está prevista también una reurbanización completa del tramo implicado en la calle Independencia una vez finalizado este proyecto.
La actuación forma parte integral del Plan Director Integral del Saneamiento de Barcelona (PDISBA), alineándose con los objetivos establecidos por el Plan Clima municipal orientados a reforzar la resiliencia urbana ante fenómenos meteorológicos extremos. El PDISBA incorpora medidas para reducir vulnerabilidades medioambientales y sociales vinculadas a los sistemas hídricos urbanos.
Actualmente hay en ejecución diversos proyectos relacionados dentro de este plan con una inversión superior a los 150 millones de euros, entre los que destacan instalaciones como el depósito situado en rambla Prim o las fases finales del colector Vila y Vilà. Paralelamente, dentro del marco del Plan Endreça se destinan unos 50 millones de euros adicionales para rehabilitar la red local.
Este programa responde a un compromiso estratégico contra los efectos adversos derivados del cambio climático, siendo el primer plan metropolitano dedicado específicamente al saneamiento urbano elaborado teniendo en cuenta escenarios climáticos futuros desglosados según periodos históricos extremos –hasta lluvias extraordinarias con periodo de retorno superior a 500 años–.
La herramienta urbanística resultante busca disminuir significativamente los riesgos asociados a los desbordamientos de los sistemas pluviales mediante medidas técnicas preventivas orientadas a proteger bienes materiales, personas y ecosistemas locales. Con estas actuaciones se prevé garantizar protección efectiva ante precipitaciones con periodos de retorno aproximados a los 10 años, así como evitar contaminaciones costeras provocadas por los vertidos no controlados durante episodios intensos.
