La heladería artesanal y 100% vegetal que abrió hace poco en Barcelona y es todo un éxito

La heladería Cajú Gelato produce helados frescos en menos de 24 horas sin premezclas industriales, combinando sabores tradicionales e innovadores con ingredientes naturales

13 de julio de 2026 a las 12:18h

Fundada en 2023, la heladería Cajú Gelato, en la Ciutat Vella de Barcelona, apuesta por un modelo de elaboración que se enmarca dentro de la filosofía Slow Food. Esta metodología implica que los helados se preparan íntegramente en el obrador, ubicado en el interior del mismo establecimiento, y se consumen antes de las 24 horas posteriores a su fabricación. Así, se evita cualquier tipo de uso de bases o premezclas industriales que podrían comprometer la calidad final del producto.

Pablo Marín, responsable del proyecto, detalla que "los procesos habituales en la producción de helado son la pasteurización, maduración y mantecación", pero añade que "un paso previo fundamental es la preparación". Esta etapa consiste en incorporar cada ingrediente por separado en cada uno de los sabores elaborados, siguiendo una técnica completamente artesanal.

Máquina y proceso: claves del producto final

El uso de una maquinaria específica permite mantener estándares elevados durante todo el proceso. Los conos también se fabrican diariamente en el obrador, asegurando así su autenticidad y frescura. La proximidad entre taller y punto de venta ofrece una flexibilidad considerable para experimentar con nuevas recetas y ponerlas rápidamente a prueba entre los consumidores.

Con caju gelato Barcelona -

Sabores tradicionales e innovadores con ingredientes naturales

La oferta incluye gustos clásicos como Pistacho, Cacahuete salado & Caramelo o Gianduia, pero también cuenta con creaciones más arriesgadas como Peras al vino, Aceite de oliva & Romero, o Mijo dulce & Coco. Para conseguir una textura cremosa similar a los helados elaborados con leche de vaca, utilizan alternativas vegetales que cumplen funciones equivalentes dentro de la receta.

Pablo Marín explica: «Solo usamos fruta natural, a pesar de la volatilidad que esto conlleva; creemos firmemente que aporta un valor añadido considerable. La textura visible de la fruta proporciona una sensación más fresca al paladar y permite desarrollar preparaciones complejas como las Peras al Vino o el Mijo cocido al horno». En definitiva, definen su trabajo como una verdadera cocina aplicada a la elaboración artesana de helados.