El Ayuntamiento de Barcelona ha comenzado esta semana el despliegue del nuevo plan específico contra el ruido en la Zona Acústica de Régimen Especial (ZARE) del Born, con el objetivo de reducir las molestias que sufren los vecinos por la actividad del ocio nocturno. El dispositivo incluye más informadores en la calle, nueva cartelería, campañas de sensibilización, un refuerzo de la Guardia Urbana y un control más estricto de los establecimientos.
El consistorio advierte de que las medidas se implantarán de manera progresiva y que, si los objetivos no se alcanzan, se podrán aplicar restricciones más severas, como por ejemplo la reducción de los horarios de apertura de los locales.
Más presencia en la calle para reducir el ruido nocturno
Las primeras actuaciones ya han comenzado en el paseo del Born y en las calles adyacentes, como Montcada y Rec. Durante este verano se desplegarán informadores, promotores ambientales, mediadores nocturnos y técnicos de intervención social para concienciar tanto a los clientes de los locales como a los mismos trabajadores sobre la necesidad de reducir el ruido.
Una de las novedades es que los mismos establecimientos de ocio nocturno también aportarán personal informador en el exterior de los locales para fomentar comportamientos cívicos, una iniciativa que el Ayuntamiento califica de pionera en Ciutat Vella.
Más controles policiales y vigilancia del espacio público
La Guardia Urbana intensificará su presencia en el Born, especialmente durante las noches de jueves, viernes y sábado. Los agentes reforzarán el control del consumo de alcohol en la calle, la venta ambulante, las aglomeraciones y el cumplimiento de la normativa de los establecimientos.
También se incrementarán las inspecciones para comprobar que los locales respetan las condiciones de su licencia y los límites de ruido de los equipos de música.
Paralelamente, el Ayuntamiento ha reordenado las paradas de taxi, ha modificado algunos servicios de limpieza nocturna para reducir el ruido y restringe al máximo las autorizaciones para celebrar actividades nocturnas en la vía pública.
Si las medidas no funcionan, habrá más restricciones
El plan se aplicará en diferentes fases, cada una con una duración aproximada de nueve meses. Al final de cada etapa se evaluarán los resultados y, si no se han reducido lo suficiente las molestias, se activarán nuevas medidas más restrictivas.
Entre las opciones que contempla el consistorio se encuentra la posibilidad de limitar los horarios de algunos establecimientos de ocio nocturno, siempre dentro del marco legal vigente.
El Born, una de las zonas con más contaminación acústica de Barcelona
Este dispositivo forma parte del Plan de reducción del ruido en Ciutat Vella 2024-2027, que también incluye otros puntos especialmente afectados por la contaminación acústica, como la plaza Reial, los alrededores de la calle Joaquín Costa, La Rambla, la rambla del Raval, Arc de Triomf o Riera Alta-Carme.
Según el Mapa Estratégico del Ruido 2022-2027, un 12,42% de los residentes de Ciutat Vella están expuestos a niveles de ruido superiores a los 55 decibelios, muy por encima de la media de Barcelona, que es del 2,36%.
Solo en la ZARE del Born, la Guardia Urbana tramitó durante el último año 727 denuncias relacionadas con el ruido. De estas, 47 correspondían directamente a contaminación acústica por molestias al descanso vecinal, mientras que el resto estaban vinculadas a conductas asociadas, como el consumo de alcohol en la vía pública o la venta ambulante.
El Ayuntamiento asegura que el nuevo plan se ha elaborado conjuntamente con representantes vecinales, comerciantes y el sector del ocio nocturno, con el objetivo de compatibilizar la actividad económica con el derecho al descanso de los residentes.