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La transformación de Volkswagen ya tiene luz verde. El consejo de supervisión del grupo automovilístico ha aprobado por unanimidad el plan que debe redefinir la estructura del consorcio hasta 2030, en un momento de fuerte presión por la electrificación, la competencia china y el exceso de capacidad productiva en Europa.
El paquete de medidas prevé una simplificación profunda del grupo, una reducción importante de la oferta comercial y un ajuste de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo en todo el consorcio. A pesar del alcance de la reestructuración, el comunicado oficial no concreta qué papel tendrá Seat, en pleno debate sobre el futuro de la marca con sede en Martorell.
Seat, pendiente de una respuesta clara
La decisión llega después de que el medio alemán WirtschaftsWoche publicara que Volkswagen estudia retirar Seat del mercado a más tardar en 2029, según un documento interno del grupo. Esta información apunta que la compañía querría centrar el desarrollo estratégico en Cupra, pero de momento el comunicado aprobado por el consejo de supervisión no confirma ningún paso específico sobre la marca catalana.
Seat ha mantenido un mensaje de prudencia y ha remarcado que toda la industria está inmersa en una transformación profunda. La compañía defiende que el plan busca hacer el grupo Volkswagen más eficiente y ágil en un contexto global que ha cambiado de manera significativa.
Uno de los ejes centrales del plan es reducir hasta un 50% la gama de modelos y recortar hasta un 75% la complejidad de las configuraciones disponibles. Volkswagen quiere concentrar recursos en el negocio automovilístico principal y adaptar la producción a una demanda más ajustada.
El grupo admite que su capacidad actual en Europa supera la demanda en más de 500.000 vehículos. Por ello, fija como referencia unas ventas anuales de 9 millones de vehículos, condicionadas a la evolución del mercado.
Cuatro fábricas alemanas, sin futuro garantizado
El comunicado pone el foco en las plantas alemanas de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm. Volkswagen reconoce que no puede garantizar una asignación de producción competitiva para estos centros entre 2031 y 2034, y abre la puerta a estudiar usos alternativos.
Antes de finales de junio de 2027, el grupo deberá definir una nueva estructura de producción sostenible y competitiva para las plantas europeas.
Objetivo: llegar al 9% de margen operativo
La reestructuración busca situar el margen operativo del grupo en el 9% en 2030, con un resultado operativo estimado de unos 31.000 millones de euros. El plan también prevé 135.000 millones en inversiones de capital, investigación y desarrollo entre 2027 y 2031.
Volkswagen también revisará su cartera de participaciones, negocios y activos inmobiliarios, con la previsión de reducirla aproximadamente en un tercio. La compañía quiere conservar solo aquellos activos que aporten una contribución estratégica y financiera clara al negocio principal.
Los sindicatos piden cautela
Antes de la reunión, el presidente del comité de empresa de Seat y miembro del consejo de supervisión de Volkswagen, Matías Carnero, había pedido “cautela” a los trabajadores ante las informaciones sobre el futuro de la marca.
Carnero también ha insistido en la necesidad de conseguir una segunda plataforma para asegurar la ocupación en Martorell y compensar el volumen que se podría perder si los modelos de Seat no se electrifican.
De momento, la gran reestructuración de Volkswagen ya está aprobada, pero la pregunta clave para Cataluña continúa sin respuesta: qué lugar ocupará Seat en el nuevo mapa del grupo alemán.