Final de una era en Barcelona: una tienda con 109 años de historia en Gràcia anuncia que cierra definitivamente

Los cambios demográficos y las nuevas formas de consumo ya han provocado el adiós del horno Santa Clara, la ferretería Camps o calzados Conesa

04 de marzo de 2026 a las 10:42h
Foto de @merceriatarragona

Barcelona es una de las ciudades más turísticas del mundo, pero eso no puede ocultar a aquellos que viven el día a día y que la han convertido en lo que es una de las capitales del mundo. Una de las zonas más 'auténticas' de la Ciudad Condal es la Vila de Gràcia, situada en pleno centro neurálgico y donde los vecinos y vecinas se tendrán que despedir este próximo mes de junio de un comercio emblemático

Tal como ha informado TotBarcelona, la Merceria Tarragona bajará la persiana definitivamente por jubilación. De esta forma, el histórico establecimiento que se inauguró en 1917 seguirá los pasos de otros que también han cerrado recientemente como el forn Santa Clara, la ferreteria Camps o calçats Conesa

Mercería Tarragona se suma a una larga lista de comercios históricos que han bajado la persiana

Según han expresado la pareja responsable, Vivian Cartes y Rafel Mullol Tarragona, la decisión es firme y después de su jubilación venderán todo el edificio. Además, la propietaria ha explicado que las tendencias de consumo de los últimos años y los cambios sociales y demográficos de la ciudad también les han afectado. “Hay mucha competencia, como la venta por internet, los precios son muy bajos y la demografía del barrio ha cambiado mucho. Tenemos género de punto para aguantar la mercería”, ha explicado a TotBarcelona

Mercería Tarragona está situada en el número 14 de la calle de Santa Eugènia, alrededor del mercado de la Llibertat. Después de 109 años y tres generaciones de la misma familia, estos cerrarán definitivamente el mes de julio. Aun así, el año 2023 el Ayuntamiento de Barcelona quiso recompensar su trabajo y le entregaron el Premio al Comercio Centenario, reconociendo la labor que habían hecho para impulsar la Vila de Gràcia. Igualmente, el cambio generalizado que ha sufrido el barrio ha hecho que los propietarios se vean 'obligados' a bajar la persiana por su jubilación, poniendo punto final a su trayectoria y consolidando un nuevo golpe contra el comercio local histórico del centro de la Ciudad Condal.