El mundo del fútbol continúa dejando imágenes indignantes, en este caso en el fútbol base. El domingo, el futbolista del Espanyol, Omar El Hilali, denunció al árbitro insultos racistas por parte de Rafa Mir y el colegiado activó el protocolo y suspendió durante unos minutos el partido entre los blanquiazules y el Elche. Sin embargo, aquel mismo día otro jugador sufrió un episodio similar en el campo de fútbol municipal de Can Peixauet en Santa Coloma de Gramenet que desencadenó una brutal pelea entre los aficionados.
Tal como ha informado La Vanguardia, el enfrentamiento de la categoría preferente juvenil entre la Fundació Esportiva Grama y la UD Unificación Bellvitge fue suspendido en el minuto 67. Todo se inició cuando el portero visitante empezó a recibir insultos racistas por parte de un grupo de jóvenes que estaba detrás de la portería. Lejos de detener el partido, el árbitro hizo "caso omiso" y continuó el juego, pero esto desencadenó un enfrentamiento en las gradas.
🔴 El partido de Juvenil Preferente entre la FE Grama y la Unificación Bellvitge se convirtió este domingo, 1 de marzo, en el escenario de una agresión organizada que ha dejado, por lo menos, a un hombre hospitalizado pic.twitter.com/PlgAuS31pq
— Metrópoli Barcelona (@BCNmetropoli) March 2, 2026
Un familiar de un jugador visitante fue hospitalizado con "brechas profundas en la cabeza y fractura nasal"
La tensión fue en aumento por los gritos de este grupo de jóvenes y tal como ha informado el club de l'Hospitalet de Llobregat, la situación acabó "en agresiones contra los familiares de los jugadores". Además, durante la pelea se emplearon barras de hierro y defensas extensibles, por lo que el club ha aprovechado para condenar que el árbitro no hizo nada para evitar el desenlace final. "Un familiar del Juvenil A fue hospitalizado con brechas profundas en la cabeza, fractura nasal, vasos sanguíneos oculares dañados y contusiones por el cuerpo”, recogía el comunicado.
Por otro lado, el club local también ha condenado los hechos a través de las redes sociales y ha dado todo su apoyo a los afectados. “Estos comportamientos son totalmente incompatibles con los valores que defendemos como entidad y con el modelo formativo que promovemos en todas nuestras categorías”, explican en el comunicado.
Igualmente, aunque ya han pasado dos días, se continúa intentando identificar y localizar a los responsables que participaron en la pelea y llevaron a cabo la brutal agresión. Por estos motivos, la UD Unificación Bellvitge ha instado a la Federación Catalana de Fútbol a tomar medidas drásticas para evitar futuras agresiones e insultos racistas o de cualquier tipo desde la grada que puedan desencadenar imágenes lamentables en el deporte formativo.