La Diputación de Barcelona ha presentado este miércoles, 3 de junio, en la finca Can Bonastre de Masquefa, en la Anoia, la 30ª edición del Plan de información y vigilancia contra incendios forestales. La campaña de verano se activará del 17 de junio al 31 de agosto y volverá a poner el foco en la prevención, la información a la ciudadanía y la protección de los espacios naturales más vulnerables.
El despliegue movilizará 89 profesionales sobre 621.039 hectáreas agroforestales, una superficie que representa el 99% de las zonas vulnerables de la provincia de Barcelona. Los equipos trabajarán especialmente entre las 13 h y las 20 h, la franja considerada de máximo riesgo y también de más afluencia a los espacios naturales.
La campaña se organizará en tres grandes sectores territoriales: el Norte, que incluye el Vallès Occidental, el Vallès Oriental, el Maresme y partes del Barcelonès y la Selva; el Centro, con el Berguedà, el Bages, el Moianès, Osona y el Lluçanès; y el Sur, con la Anoia, el Alt Penedès, el Garraf y el Baix Llobregat.
Más de 13 millones para prevenir incendios
El Plan de información y vigilancia forma parte de una estrategia más amplia de prevención de incendios forestales que la Diputación despliega durante todo el año. Los cuatro programas complementarios de la Oficina Técnica de Prevención Municipal de Incendios Forestales y Desarrollo Agrario movilizarán más de 13 millones de euros en 2026 para gestionar el territorio y proteger a las personas.
El diputado de Prevención de Incendios y Gestión Forestal, Jordi Fàbrega, ha advertido que la provincia combina una alta concentración demográfica con una gran masa boscosa, un escenario que se vuelve especialmente crítico en un contexto de cambio climático y clima mediterráneo.
Fàbrega ha remarcado que “los incendios se apagan durante todo el año, no solo en verano” y ha defendido que la prevención pasa por la gestión forestal, los depósitos de agua, los caminos arreglados y las franjas de protección alrededor de las urbanizaciones.
Una campaña adaptada al riesgo municipal
Este año, de manera excepcional, la distribución de las unidades se ha reconfigurado para adaptarse a los grados de riesgo municipal derivados de la alerta por peste porcina africana, en coordinación con otras administraciones.
Además, un equipo de cinco ingenieros y ingenieras de la Diputación estará de guardia desde el mes de mayo hasta septiembre para dar apoyo a los ayuntamientos en caso de un incendio forestal importante.
El PVI contará este año con la colaboración de 285 ayuntamientos beneficiarios, 129 Agrupaciones de Defensa Forestal y tres sectores territoriales, con un presupuesto específico de 1.809.000 euros destinado al despliegue de los agentes cívicos, el apoyo a las ADF, la retirada de vertidos y la red de videovigilancia.
Las ADF celebran cuarenta años
La presentación también ha servido para poner en valor el papel de las Agrupaciones de Defensa Forestal, que este año celebran cuarenta años de presencia en el territorio. Nacidas en el año 1986 a raíz de los grandes incendios de aquel verano, las ADF se han consolidado como un modelo de voluntariado arraigado en el territorio y con capacidad de primera respuesta.
Fàbrega ha agradecido la tarea de este cuerpo, que ha definido como “único en el marco de la Unión Europea y de todo el Estado español”, y también la colaboración de las asociaciones de propietarios forestales. Según ha destacado, este modelo cooperativo ya agrupa a unos 4.000 propietarios que trabajan conjuntamente para recuperar la gestión forestal.
La Diputación también ha puesto el foco en otros retos vinculados a la presión humana sobre el entorno natural. Fàbrega ha recordado que el año pasado se detectaron más de 2.500 vertidos ilegales en el entorno metropolitano y que se ha impulsado una línea de ayudas para que los ayuntamientos puedan retirar estos residuos y gestionarlos correctamente.
Una prevención que dura todo el año
Más allá de la campaña de verano, la Diputación mantiene diversos programas estructurales de prevención. El programa de Restauración y Mejora Forestal intervino en el año 2025 en 1.250 hectáreas con una inversión de 3,15 millones de euros. Para el 2026, la dotación se eleva hasta los 4,1 millones de euros y llegará a 22 asociaciones de propietarios forestales.
También se refuerzan los programas de prevención en urbanizaciones y núcleos de población, con apoyo a los ayuntamientos para redactar y ejecutar franjas perimetrales de protección, y el programa de infraestructuras territoriales, centrado en el mantenimiento de caminos forestales y puntos de agua para la extinción.
Con esta nueva campaña, la Diputación de Barcelona quiere consolidar un modelo de prevención que no se limita a los meses de verano, sino que apuesta por la gestión continuada del territorio, la coordinación municipal y la implicación de los agentes locales para reducir el riesgo de incendios forestales.