La Diputación de Barcelona ha celebrado los días 18 y 19 de marzo en el edificio El Sucre de Vic las primeras Jornadas Municipales de Gestión Forestal Estratégica ‘A Bosc’, un encuentro que ha reunido a representantes del mundo local, personal técnico, especialistas y agentes del sector forestal para compartir conocimiento, experiencias y retos en torno a la gestión de los bosques en un contexto de cambio climático.
Las jornadas, que nacen con voluntad de continuidad y de convertirse en un espacio anual de referencia, se enmarcan en el 30º aniversario de la Oficina Técnica de Prevención Municipal de Incendios Forestales y Desarrollo Agrario. Durante dos días, se ha puesto de manifiesto la necesidad de impulsar una gestión forestal estratégica, adaptativa y compartida, capaz de dar respuesta a los nuevos escenarios ambientales y territoriales.
En la inauguración, el alcalde de Vic, Albert Castells, ha destacado el papel clave del mundo local en el futuro de los bosques, mientras que el director general de Bosques y Gestión del Medio de la Generalitat, Jaume Minguell, ha subrayado que “el gran reto social es adaptar nuestros paisajes al cambio climático” y ha hecho referencia a las líneas de ayudas previstas para reforzar la gestión forestal y la prevención de incendios.
Por su parte, el diputado delegado de Prevención de Incendios y Gestión Forestal de la Diputación de Barcelona, Jordi Fàbrega, ha alertado de la desconexión actual con el medio natural y ha defendido la necesidad de recuperar la cultura forestal: “Cataluña no se puede permitir seguir viviendo de espaldas al bosque, porque si lo hacemos, no tendremos futuro”. También ha reivindicado la importancia de la gestión activa: “talar un árbol no es un crimen, es una acción necesaria para garantizar la salud y la resiliencia de los bosques”.
Fàbrega ha remarcado la importancia de sumar esfuerzos entre administraciones, territorio y ciudadanía, y ha insistido en la necesidad de reforzar la pedagogía y la sensibilización, especialmente entre los más jóvenes, para poner en valor una tarea que “salva vidas”. Asimismo, ha puesto en valor el papel del voluntariado forestal y ha destacado que “Cataluña es el único territorio del sur de Europa que cuenta con una red de asociaciones de defensa forestal (ADF)”, reivindicando el compromiso y la dedicación de las personas que trabajan día a día para proteger los bosques.
Las jornadas han abordado cuestiones clave como la necesidad de romper mitos en torno a la gestión forestal, superar el binomio entre conservación e intervención, y compartir aprendizajes —también los derivados de experiencias pasadas— para avanzar hacia modelos más eficientes. La investigadora del CREAF Mireia Banqué ha destacado que, a pesar del aumento de la superficie forestal, la mayoría de los bosques son jóvenes y requieren gestión para garantizar su funcionalidad y biodiversidad.
El programa también ha incluido espacios de debate sobre la prevención de incendios desde el ámbito municipal, así como la presentación de experiencias vinculadas a la bioeconomía forestal, que ponen en valor el potencial de los recursos del bosque. Iniciativas como la producción de resina, el desarrollo de nuevos materiales a partir de la madera o los créditos climáticos forestales evidencian las oportunidades de un modelo económico basado en recursos renovables y en la gestión sostenible.
La segunda jornada ha profundizado en experiencias de gestión forestal en diferentes territorios, con retos compartidos, y ha puesto el foco en el papel de los bosques públicos municipales y del bosque privado, destacando la importancia de las asociaciones de propietarios forestales en la ordenación y la gestión del territorio.
Más allá del contenido técnico, las jornadas también han querido acercar la gestión forestal a la ciudadanía. En este marco, se ha presentado el mural “A bosc”, creado por la artista leridana Lily Brick en colaboración con el equipo técnico de la Oficina, que ilustra la convivencia entre gestión forestal, biodiversidad y actividad humana. La obra, que quedará como legado en la ciudad de Vic, simboliza un bosque en equilibrio, gestionado y vivo.
Con esta primera edición, la Diputación de Barcelona consolida un nuevo espacio de encuentro para el mundo local que quiere contribuir a construir una gestión forestal más coordinada, innovadora y arraigada al territorio, poniendo el bosque en el centro del debate y de la acción pública, y reforzando la colaboración entre administraciones, personal técnico, propietarios y ciudadanía.
