En el Pleno celebrado este marzo, la Diputación de Barcelona ha aprobado la tercera convocatoria del proyecto Renovables 2030, que contará con un presupuesto de 25 millones de euros distribuidos entre los años 2026 y 2027. Esta aportación se añade a los 176 millones movilizados en las dos ediciones anteriores, elevando así la inversión acumulada hasta superar los 201 millones de euros destinados a fomentar la energía sostenible en los municipios de la provincia.
Líneas de actuación y plazos para presentar solicitudes
Esta nueva fase del programa contempla la financiación de infraestructuras innovadoras como plantas fotovoltaicas, sistemas eficientes de alumbrado público, bombas de calor y equipos para el almacenamiento de energía eléctrica. El período para presentar las solicitudes se abrirá el próximo 8 de abril, otorgándose las subvenciones según el orden de entrada hasta agotar el crédito disponible. Podrán optar a ellas tanto ayuntamientos como consejos comarcales, consorcios y mancomunidades que gestionen residuos o el ciclo integral del agua dentro de la demarcación barcelonesa. Las actuaciones subvencionadas deberán completarse antes del 31 de diciembre de 2027.
Evaluación institucional sobre el impacto económico y ambiental
Marc Serra, diputado responsable de Acción Climática y Transición Energética, ha resaltado que "se trata de un programa ampliamente reconocido por los municipios porque permite conseguir ahorros significativos que pueden amortizarse en un plazo medio aproximado de cinco años". Serra destacó también que "en un contexto internacional marcado por la volatilidad geopolítica, esta iniciativa dota a los ayuntamientos de los recursos necesarios para disminuir sustancialmente su dependencia energética externa". Además, añadió: "El objetivo es provocar un efecto multiplicador que incremente el ahorro económico global y reduzca los gastos locales, facilitando así la redistribución de los fondos hacia políticas climáticas que repercutan directamente en la ciudadanía".
Lanzado como una herramienta estratégica para acelerar la adopción local de energías renovables y mejorar la eficiencia energética mediante apoyo técnico y económico, Renovables 2030 ha facilitado hasta hoy mismo la implementación de 602 instalaciones sostenibles en 188 municipios, lo que representa un 60,4% de los consistorios provinciales.
Estos proyectos han generado un ahorro anual estimado en 32,7 millones de euros, han evitado la liberación anual aproximada de 75.800 toneladas de CO₂ a la atmósfera y han producido una energía neta equivalente a casi 182 GWh cada año.
Nuevas incorporaciones tecnológicas: Bombas de calor para sustituir calderas contaminantes
Dentro de las novedades más destacadas sobresalen las intervenciones relacionadas con bombas de calor. En este sentido, Marc Serra puntualizó: "Este tipo de instalaciones permitirán electrificar los consumidores energéticos municipales sustituyendo calderas alimentadas con gas o gasóleo —con unos niveles muy superiores—", lo que no solo contribuye a reducir emisiones sino también a mejorar notablemente el confort térmico durante todo el año.
El impulso decidido hacia las energías renovables se enmarca dentro de un contexto internacional caracterizado por una elevada inestabilidad derivada especialmente de la dependencia de los combustibles fósiles.
Ante esta situación, la Diputación refuerza su compromiso asumiendo objetivos medioambientales más exigentes después de que el municipalismo provincial declarara oficialmente la emergencia climática a lo largo de 2019. Entre estos objetivos destaca reducir las emisiones en un 55% de aquí a 2030 y alcanzar la neutralidad climática antes de 2050.
En el mismo pleno, la corporación también ha aprobado la adhesión a la Declaración de Glasgow sobre la acción climática en el turismo, que compromete a los signatarios a reducir a la mitad las emisiones antes de 2030 y a alcanzar la neutralidad climática el año 2050.