Los Mossos d'Esquadra han desarticulado una organización criminal dedicada a la **explotación sexual de mujeres en prostíbulos clandestinos** situados en Barcelona y París. Esta operación ha culminado con la detención de una mujer y la investigación de otras ocho, entre ellas su pareja sentimental y su madre, que formaban parte de la estructura de liderazgo del grupo.
La organización contaba con otras mujeres que ejercían como controladoras de los pisos donde se practicaba la prostitución ilegal, no solo en Barcelona sino también en diversas capitales europeas. Las víctimas eran obligadas a trabajar bajo coacción, con **disponibilidad horaria absoluta** y vigiladas constantemente mediante un estricto sistema de cibercontrol, que incluía instalaciones de videovigilancia y audio en circuito cerrado dentro de los inmuebles.
Según las indagaciones, la principal sospechosa gestionaba hasta **unos 70 anuncios activos** en portales web que promocionaban servicios sexuales no solo en España, sino también en Italia, Luxemburgo, Alemania, Suiza y Francia.
La investigación comenzó en septiembre de 2024 cuando agentes de la Unidad de Tráfico de Seres Humanos de la DIC Barcelona tomaron declaración a una mujer que había trabajado como recepcionista en varios pisos clandestinos. Esta testigo relató las condiciones coercitivas impuestas sobre las mujeres explotadas: “Eran obligadas a prostituirse contra su voluntad”, explicaba mientras detallaba el funcionamiento del cibercontrol implementado por los responsables.
En enero de 2025 se identificó una víctima más que había llegado inicialmente para ejercer por su cuenta pero que fue engañada por una mujer que le ofreció mejores condiciones económicas y seguridad si aceptaba trabajar en un piso regentado por la organización. Finalmente, esta víctima se vio sometida a una **elevada deuda económica por el traslado** y forzada a vender droga a los clientes, así como a consumirla si los compradores lo exigían.
Además de estos pisos clandestinos, se ha confirmado que la organización había abandonado algunos inmuebles propios para trasladar las actividades a hoteles o servicios domiciliarios. También se acreditó la apertura de un nuevo piso prostíbulo en el distrito XV de París donde se llevaron al menos cuatro mujeres procedentes de Barcelona bajo explotación.
La investigación judicial está dirigida por el Juzgado de Instrucción número 12 de Barcelona y supervisada por la Fiscalía de Extranjería y Tráfico de Seres Humanos. El pasado 13 de enero se realizaron tres entradas simultáneas en los inmuebles ubicados en Barcelona donde se localizaron quince teléfonos móviles vinculados a los responsables de los negocios ilegales así como otros objetos ahora bajo análisis policial.
Curiosamente, pocos días antes de ser detenida, la líder del grupo criminal había inaugurado un nuevo piso prostíbulo donde se identificaron a dos mujeres más sometidas presuntamente al mismo régimen de explotación sexual.
