Cómo la IA cambiará los semáforos de Barcelona: Un reto para la movilidad del futuro

Una iniciativa del Barcelona Innova Lab Mobility que busca mejorar la movilidad y la sostenibilidad en la ciudad

19 de marzo de 2026 a las 13:45h

Barcelona empieza a dar los primeros pasos para introducir la inteligencia artificial en la gestión semafórica. En las próximas semanas el Barcelona Innova Lab Mobility (BILM), formado por el Ayuntamiento y Fira de Barcelona, lanzará un nuevo reto al ecosistema innovador para que empresas, academia y expertos presenten sus propuestas y soluciones para evaluar el potencial de la inteligencia artificial en la regulación del tráfico. El objetivo, caminar hacia un modelo que sea capaz de adaptarse de manera continua a las condiciones reales de la movilidad urbana y de manera alineada con los objetivos de movilidad sostenible de Barcelona.

El reto llega después de la colaboración entre el Ayuntamiento y la Universitat Politècnica de Catalunya – BarcelonaTech (UPC) en la elaboración de un estudio que evalúa el potencial de aplicación de la IA en el ámbito de la gestión semafórica y establece una hoja de ruta para su implementación. En este sentido, la diversidad de modos de transporte (a pie, transporte público, bicicleta, vehículo privado) y la alta conectividad de la red de calles de Barcelona en comparación con otras ciudades suponen una gran complejidad en la gestión semafórica y un gran reto para el desarrollo de herramientas de IA. Es por este motivo que la solución o soluciones que se implanten como resultado del reto del BILM, servirán como prueba piloto y fase 0 del desarrollo de la medida.

La primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, ha señalado que “Barcelona es una ciudad muy densa, con una gran diversidad de movilidad y por lo tanto hay que trabajar con eficacia con las mejores herramientas”. “Queremos mejorar la movilidad, reducir las congestiones y en consecuencia las emisiones, con priorización de la movilidad sostenible”, ha afirmado.

El reto del Barcelona Innova Lab Mobility está dotado con 200.000 euros, de los cuales las soluciones ganadoras podrán optar hasta 100.000 euros para cubrir, como máximo, el 80% del presupuesto del proyecto. Las propuestas se podrán presentar hasta mediados del mes de mayo y las ganadoras se anunciarán en otoño, coincidiendo con la celebración del Tomorrow Mobility, en el marco del Smart City Expo World Congress que se celebra cada noviembre en Fira de Barcelona. Una vez resueltos los ganadores del reto, la previsión es que las pruebas piloto comiencen a finales de año y se desarrollen en un ámbito concreto y real de la ciudad a lo largo de 2027.

Las pruebas piloto del reto del BILM funcionarán como una fase 0 del despliegue de la IA en la gestión y regulación semafórica de la ciudad, que deberá servir para extraer todo el conocimiento y aprender de las soluciones puestas en práctica. Los pilotos deberán implantarse a escala de corredor o zona que cuente con diversas intersecciones, y deberán incluir la adaptación de la infraestructura y la instalación de sensores por parte de los ganadores del reto, como paso previo indispensable a la aplicación de la IA. La duración prevista de la fase de ejecución de la prueba será de 4 meses.

El lanzamiento del reto llega después de que la semana pasada el Ayuntamiento presentara la nueva ‘Estrategia para la adopción ética, democrática y sostenible de la inteligencia artificial’, una hoja de ruta dotada con 9,4 millones de euros y 37 acciones para liderar la transformación digital de la ciudad y blindarse como administración local pionera que aspira a ser capital del humanismo tecnológico.

Posibles aplicaciones de la IA a los semáforos de Barcelona

El potencial de la inteligencia artificial en la gestión semafórica pasa de manera indispensable por una sensorización de los cruces que permita disponer de datos en tiempo real de los flujos de vehículos, peatones, bicicletas y transporte público. En el marco del Plan Endreça, los últimos años se han ido renovando las instalaciones de parte de la red semafórica con la instalación de nuevos reguladores semafóricos de última generación y de fibra óptica para mejorar la gestión semafórica desde el Centro de Gestión de la Movilidad. A la vez, el reto del BILM incluye la sensorización de ámbitos donde se lleven a cabo las pruebas piloto.

En total, en Barcelona hay 1.823 cruces semaforizadas, con más de 40.000 semáforos, la mayoría gestionadas con planes semafóricos horarios y equipadas con sensores mayoritariamente orientados a los vehículos motorizados y a los vehículos que circulan por los carriles bicicleta. En la mayoría de los casos los cruces tienen, entre 4 y 6 planes semafóricos preestablecidos que determinan los tiempos de verde y rojo y que se aplican según franjas horarias y días predeterminados. Para garantizar la coherencia, los planes semafóricos de cada cruce están coordinados con los de los cruces del entorno. Los cambios de plan se hacen de manera automática, aunque en caso de que sea necesario, en la mayoría de los cruces también se puede intervenir de manera centralizada desde el Centro de Gestión de la Movilidad del Ayuntamiento.

La aplicación de la inteligencia artificial debe permitir gestionar  de manera muy ágil  la regulación semafórica. En un primer nivel, la IA debería ser capaz de generar una cantidad más elevada de planes semafóricos para cada cruce y seleccionar de forma automática el más adecuado de acuerdo con las necesidades de movilidad de cada momento, teniendo en cuenta siempre la multimodalidad y la coordinación con los cruces del entorno. En un segundo nivel, de más complejidad, pero mucho más efectivo, la IA podría llegar a generar y aplicar de manera dinámica fases semafóricas según el estado de la movilidad en cada momento sin necesidad de disponer planes semafóricos preestablecidos.

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