El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha calificado de “inadmisible” la situación vivida en Rodalies, especialmente “desde el punto de vista de los usuarios”, y ha advertido que un episodio como este “no se puede volver a repetir nunca más en el futuro”.
En una atención a los medios este lunes, Collboni ha reclamado que el servicio ferroviario recupere el funcionamiento “plenamente” y “lo más rápido posible”, y ha señalado que habría que “depurar” responsabilidades tanto en Adif como en Renfe.
A pesar de la dureza de sus declaraciones, el alcalde ha querido defender la gestión de los gobiernos catalán y español, asegurando que han estado “concentrados” en resolver la crisis y en restablecer el servicio ferroviario.
Ante las críticas de la oposición municipal, Collboni ha replicado que el Ayuntamiento de Barcelona ha priorizado en todo momento garantizar la movilidad dentro de la ciudad, reforzando alternativas como el bus y el metro para minimizar el impacto de las incidencias ferroviarias.
Finalmente, el alcalde ha atribuido a un “error” del equipo de comunicación la imagen difundida en las redes sociales donde aparecía ojeando una revista en plena crisis de Cercanías, una publicación que había generado polémica en medio del malestar de los usuarios.
