El pasado viernes, 3 de abril, la Guardia Urbana de Barcelona interceptó un motorista que circulaba a gran velocidad por la ronda del General Mitre. Concretamente, se detectó que corría a 123 km/h en un tramo limitado a 50 km/h, es decir, duplicando con creces la velocidad máxima permitida.
Los hechos tuvieron lugar a las ocho y media de la tarde, cuando agentes de la Guardia Urbana detuvieron al conductor tramitándole una denuncia penal por un delito contra la seguridad vial al exceder en mucho la velocidad máxima permitida.
Ahora el motorista deberá enfrentar un juicio penal que puede acarrearle hasta a seis meses de prisión además de una multa o trabajos comunitarios. Lo más probable es que también le sean retirados todos los puntos del carné de conducir y que no lo pueda recuperar hasta, al menos, un año.