La Guardia Urbana de L’Hospitalet ha puesto en servicio un cinemómetro portátil homologado para medir con precisión la velocidad de los patinetes eléctricos y otros VMP, con el objetivo de garantizar el cumplimiento del límite legal de 25 km/h, reforzar la seguridad de peatones y usuarios y sancionar aquellos vehículos que representen un riesgo en la vía pública
Este dispositivo permite a los agentes medir directamente la velocidad máxima que puede alcanzar un VMP y verificar si supera los parámetros técnicos y legales. Los patinetes se ubican sobre un dinamómetro y se aceleran hasta el máximo, de manera que el registro es objetivo y válido para iniciar un procedimiento sancionador. Las sanciones por circular con un patinete manipulado pueden llegar hasta los 500 euros.
Según la Guardia Urbana, esta tecnología complementa las actuaciones preventivas y sancionadoras que ya se llevan a cabo. En 2025, en L'Hospitalet se requisaron 340 patinetes por estar modificados y superar el límite de velocidad legal, y desde junio de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2025 se han impuesto más de 8.100 sanciones por mal uso de los VMP. Estas medidas forman parte de los dispositivos de seguridad vial, con el objetivo de reducir accidentes y mejorar la convivencia en el espacio público.
El cinemómetro se incorpora dentro de las herramientas técnicas de la policía municipal para hacer frente a un reto creciente en movilidad urbana: controlar velocidades inaceptables y vehículos que no cumplen los requisitos legales. La Guardia Urbana alerta de que algunos VMP modificados pueden alcanzar los 100 km/h, con el riesgo que esto supone.
Los agentes recuerdan a los usuarios que es fundamental respetar las normas de circulación y los límites de velocidad, así como ajustar la conducción a las condiciones de seguridad de la vía. El nuevo cinemómetro también permitirá verificar la correcta homologación de los vehículos y sancionar aquellos que hayan sido manipulados.