Tres de cada diez jóvenes de Barcelona no utilizan nunca el catalán en su día a día. Así lo revela la Encuesta a la Juventud de Barcelona 2025, elaborada a partir de 1.500 entrevistas a personas de entre 15 y 34 años residentes en la ciudad.
Según el estudio, solo un 17,8% de los jóvenes tienen el catalán como lengua predominante, mientras que el 53,6% utiliza principalmente el castellano. Los datos muestran una fuerte caída del uso del catalán en la última década: en 2015 el porcentaje de jóvenes que lo situaban como lengua habitual era del 37,7%, cifra que ya había bajado al 28,4% en 2020.
El uso del catalán preocupa al Ayuntamiento
El comisionado de Juventud del Ayuntamiento de Barcelona, Javier Rodríguez, ha calificado de “inquietante” la radiografía que ofrece la encuesta sobre el uso del catalán entre los jóvenes.
Rodríguez ha reconocido que el uso social del catalán continúa a la baja y ha admitido que se trata de una asignatura pendiente, especialmente en comparación con el castellano, que domina claramente en el uso habitual de la juventud.
Entre los jóvenes con nacionalidad española, el catalán como lengua predominante llega al 30%, mientras que apenas es utilizado como lengua principal entre jóvenes de nacionalidad extranjera.
Aun así, el catalán tiene más presencia en el ámbito laboral y académico, donde el porcentaje llega al 23,5%. En el entorno familiar, solo uno de cada cinco jóvenes afirma hablar únicamente catalán con los padres.
El 40% de los jóvenes todavía viven con los padres
La encuesta también analiza la situación social y económica de la juventud barcelonesa. Uno de los principales problemas detectados es el acceso a la vivienda.
Actualmente, cerca del 40% de los jóvenes de la ciudad continúan viviendo con sus padres, un porcentaje ligeramente superior al de hace cinco años.
Entre los 18 y 24 años, el 60,4% aún reside en el domicilio familiar, mientras que entre los 25 y 34 años el porcentaje se sitúa en el 18%.
Después de vivir con los padres, la segunda forma de convivencia más habitual es vivir con la pareja (19,3%), seguida de compartir piso con amistades o compañeros (7,8%). Solo un 7% de los jóvenes vive solo.
Aumentan los ingresos, pero también el coste de la vivienda
En cuanto al ámbito laboral, dos de cada tres jóvenes trabajan (66,7%), y la mayoría lo hacen con contrato indefinido (69,8%).
Aun así, un tercio de los jóvenes afirma haber sufrido situaciones de precariedad laboral, como trabajar sin contrato o hacer horas extras no remuneradas.
La media de ingresos de los jóvenes se sitúa actualmente en 1.200 euros mensuales, un 35% más que el 2020, cuando era de 888 euros.
A pesar de esta mejora, el costo de la vivienda continúa aumentando. El gasto medio mensual en vivienda es de 1.065 euros, un 19% más que hace cinco años. Un 30% de los jóvenes emancipados asegura haber tenido dificultades para pagar el alquiler o la hipoteca durante el último año.
Móvil, desinformación y política
La encuesta también revela que los jóvenes de Barcelona utilizan el teléfono móvil una media de cinco horas al día.
Más del 80% asegura haber estado expuesto a desinformación, un fenómeno que muchos consideran que afecta la confianza en las instituciones públicas y la calidad de la democracia.
En cuanto a las ideas políticas, la mayoría de jóvenes que muestran interés por la política se identifican con valores progresistas. Entre las medidas que generan más consenso destaca permitir la adopción a parejas del mismo género.
En cambio, otras cuestiones como el permiso parental para abortar, el reparto de las tareas del hogar o la necesidad de informes psicológicos para el cambio de sexo generan más división entre la juventud.