Las imágenes se repiten. Colas de cientos de metros, personas durmiendo en la calle y tensión por conseguir cita previa. Este sábado, la situación se ha vuelto a vivir en la Oficina de Atención Ciudadana (OAC) de la calle Sicilia, en Barcelona, donde decenas de personas han pasado la noche para poder iniciar los trámites de regularización extraordinaria de migrantes.
A las 8.30 de la mañana, justo a la hora de apertura, la cola ya se alargaba por las calles Diputació, Sardenya y la Gran Via, en una escena que evidencia la presión creciente sobre el sistema.
Dormir en la calle para conseguir una cita
Muchos de los solicitantes han llegado la noche anterior. Algunos han dormido en el suelo, con mantas y sacos de dormir, para asegurarse un lugar en la cola.
“Estoy cansado pero esperanzado”, explica David, que intenta conseguir cita después de no haberlo conseguido en días anteriores.
La Marilyn, que ha hecho cola con familiares, asegura que la noche ha sido “larga pero tranquila”, a pesar del cansancio acumulado.
Citas ya para la semana próxima
La gran demanda ha hecho que, a primera hora, las citas ya se estuvieran dando para el jueves de la semana que viene. La oficina de la calle Sicilia es, además, la única que abre en sábado en Barcelona, hecho que concentra aún más personas.
Esta situación provoca que muchos usuarios tengan que intentarlo varios días seguidos, en un proceso marcado por la incertidumbre y la saturación.
Dispositivo policial para evitar incidentes
Para evitar problemas, ha habido una importante presencia de la Guardia Urbana, que ha ordenado las colas y ha intentado garantizar el paso de los peatones.
El dispositivo ha servido para evitar escenas como las de este viernes, cuando se produjeron momentos de tensión y los Mossos d’Esquadra tuvieron que intervenir ante intentos de colarse.
Tensión por los turnos y situaciones límite
A pesar de la calma relativa de este sábado, varios testigos explican que la situación puede escalar fácilmente. Carlos, que también ha pasado la noche en la calle, relata que en días anteriores había personas que intentaban colarse con actitud agresiva.
Esta presión genera conflictos en un contexto ya de por sí delicado, con personas que dependen de este trámite para regularizar su situación.
Una imagen que se repite
Lo que se ha vivido este sábado no es un caso puntual. Las colas, las noches al raso y la saturación del sistema se han convertido en una imagen recurrente en diversos puntos de Barcelona.
Una realidad que pone sobre la mesa la necesidad de mejorar el acceso a los trámites y evitar que cientos de personas tengan que competir cada día por una simple cita.
