Renfe y Adif trabajan en la creación de un centro integrado de control en Barcelona que permita operar de manera conjunta y mejorar el servicio de Cercanías. El objetivo está claro: ganar rapidez en la gestión de incidencias y ofrecer mejor información a los viajeros.
El proyecto, todavía sin fecha ni ubicación definidas, pretende unificar en un solo espacio el centro de regulación de circulación (CRC) —situado en la Estación de Francia— y el centro de gestión de operaciones (CGO), ubicado en el Clot.
Un sistema dividido que obliga a coordinarse constantemente
Actualmente, el funcionamiento del servicio ferroviario catalán depende de dos centros separados. Por un lado, el CRC de Adif controla la circulación de la red del noreste de Cataluña y detecta incidencias en las vías y la catenaria. Por otro lado, el CGO de Rodalies gestiona los horarios, las incidencias y la información que llega a los usuarios.
Este sistema obliga a una coordinación constante entre equipos, con una treintena de trabajadores en el CGO durante el día y menos personal en horario nocturno.
Los “transmisores”, pieza clave pero insuficiente
Para conectar ambos centros existe una figura clave: los transmisores, tres trabajadores de Cercanías ubicados en el centro de Adif que se encargan de traspasar la información en tiempo real.
A pesar de esto, desde Renfe admiten que “hay margen de mejora”. A pesar de que la comunicación es constante, la dependencia de diferentes espacios físicos puede ralentizar procesos en situaciones críticas.
La solución pasa por unificarlo todo en un único centro, que facilite decisiones más rápidas y una información más clara e inmediata para los usuarios.
Sin calendario claro: un proyecto a medio plazo
Aunque la consejera Sílvia Paneque había apuntado que el centro podría estar operativo antes del verano, fuentes del sector rebajan las expectativas.
Aseguran que se trata de un proyecto complejo que “no se resolverá en dos o tres meses” y que requerirá más tiempo para hacerse realidad.
Mejoras ya en marcha mientras llega el nuevo centro
Mientras tanto, ya se han introducido algunos cambios para mejorar la comunicación con los viajeros. Uno de los más destacados es la incorporación de los jefes de comunicación en las cabeceras de los trenes, una figura que busca informar mejor en tiempo real en caso de incidencias.
Un paso clave para un servicio más fiable
La creación de este centro integrado se plantea como una pieza clave para afrontar uno de los grandes retos de Cercanías: la coordinación entre operación e infraestructura.
Si el proyecto sale adelante, podría suponer un antes y un después en la gestión ferroviaria en Cataluña, con un impacto directo en la puntualidad, la información y la confianza de los usuarios.