Café, cigarrillos y alcohol en las aguas residuales de Barcelona

15 de diciembre de 2023 a las 10:42h

El Ayuntamiento de Barcelona, a través de su operador público municipal del agua, Barcelona Cicle de l’aigua (BCASA), el Institut Català de Recerca de l’Aigua (ICRA-CERCA), el Institut Metròpoli, el centro tecnológico EURECAT, y la empresa s::can Iberia, han participado en el proyecto europeo SCOREwater, dinamizando el laboratorio de innovación urbana “living lab” de Barcelona con el fin de obtener información a partir de las aguas residuales relacionada con los hábitos de las personas y con su estado de salud. En concreto, el “living lab” se ha basado en la monitorización de tres barrios de la ciudad, el Carmel, el Poblenou y Sant Gervasi.

Los resultados obtenidos han permitido definir con concreción y a nivel territorial hábitos ambientales, de generación de residuos y de salud, a partir de la presència de cafeïna, nicotina o fármacos en las aguas residuales. El estudio también ha permitido obtener información en base a la presència de genes de resistencia a los antibióticos, sustancias relativas a productos de cosmética o enfermedades como la covid-19.

El proyecto SCOREwater que contaba con dos laboratorios de innovación urbana más, uno en la ciudad de Amersfoort (Holanda), y uno en Göteborg (Suecia) ha tenido una duración de 4 años (2019-2023) y ha contado con un presupuesto de 5.8 millones de euros.

‘Las aguas residuales hablan de ti’

A partir de los resultados obtenidos, se ha trabajado una campaña de sensibilización para concienciar sobre la utilidad de las aguas residuales para generar información única, novedosa y muy valiosa para la ciudadanía en general, para los ayuntamientos y para las agencias de salud pública. Específicamente, la campaña pretende poner en conocimiento de la ciudadanía las problemáticas en el alcantarillado y el medio ambiente causadas por prácticas domésticas y que comportan malos olores, o bloqueos debidos a toallitas, grasas u otros residuos impropios que se vierten por el lavabo o por la cocina. Además, la campaña quiere promover buenas prácticas domésticas y hábitos saludables.

La campaña incluye la creación de una página web donde hay información sobre diferentes sustancias químicas, elementos microbiológicos u objetos que se pueden encontrar en las aguas residuales. El web explica cómo llegan estas sustancias a la red de alcantarillado, qué se puede hacer para reducir impactos potenciales en el alcantarillado o en el medio, y se aportan fuentes de información complementarias.

Living lab Barcelona

El “living lab” Barcelona se basa en la instalación de estaciones de monitorización de las aguas residuales en tres puntos del alcantarillado de la ciudad. Estos puntos recogían las aguas residuales de comunidades de tres barrios de Barcelona: el Carmel, el Poblenou y Sant Gervasi.

Las estaciones han sido operativas durante un año y han permitido cuantificar los volúmenes de aguas residuales, hacer un seguimiento de sus características a tiempo real mediante sensores de calidad y obtener muestras de agua residual representativas de una comunidad concreta.

Estas muestras de agua se llevan al laboratorio con el fin de realizar análisis químicas y microbiológicas que han permitido hacer un seguimiento de la pandemia del COVID-19 a través de las aguas residuales, estimar los patrones de consumo de drogas y medicamentos de los habitantes de los barrios, estimar la exposición de las personas a contaminantes ambiental y hacer un seguimiento de los genes de resistencias a antibióticos. Por otra parte, los volúmenes de agua que pasan en cada momento por las estaciones permiten obtener patrones de presencialidad en los hogares.

Una parte fundamental del proyecto ha sido la realización de encuestas a los ciudadanos de las comunidades que se han estudiado. Estas encuestas han permitido obtener información valiosa sobre las prácticas de gestión de residuos impropios en los hogares, principalmente toallitas, aceites y grasas y restos de comida, que no se deberían verter al alcantarillado.

Este estudio es único en Europa al ser el primero al desplegar estaciones de monitorización de aguas residuales a nivel de barrio y al generar un gran número de indicadores (ambientales y de salud pública) mediante el análisis de las aguas residuales.

El living lab de Barcelona ha permitido:

  • Extraer datos muy valiosos de los hábitos ambientales y de salud que nos aportan las aguas residuales, para el diseño de políticas públicas más eficaces y ajustadas a las necesidades de cada barrio.
  • Contribuir a la transformación digital de la gestión del ciclo urbano del agua, aplicando nuevas tecnologías de la información como el big data o los sensores, entre otros, para llevar a cabo un seguimiento de las aguas residuales en tiempo real
  • Tomar decisiones respecto a la gestión del mantenimiento de infraestructuras públicas urbanas como la red de alcantarillado
  • Estudiar la prevalencia de la COVID-19 en una comunidad a través de las aguas residuales con el fin de proponer medidas de contención
  • Incrementar la resiliencia de las ciudades, ante posibles riesgos derivados de incidentes o de actividades ilícitas (producción de drogas, explosivos, etc.) que se pueden trazar gracias al análisis de las aguas residuales en las estaciones de monitorización y muestreo.
  • Promover buenos hábitos y evitar que los residuos impropios de las aguas residuales, principalmente toallitas, aceites y grasas y restos de comida, se viertan al ciclo del agua

El estudio de fármacos, drogas y contaminantes ambientales en las aguas residuales

Las aguas residuales han hablado de las comunidades que las generan. Destacar que la comunidad del barrio del Carmel era la más residencial de las 3 estudiadas generando volúmenes de agua residual próximos a los 109 Litros/habitante/día. Sin embargo es la comunidad donde se observa una menor presència de plastificantes, parabenos y filtros solares UV en las aguas residuales.

La comunidad de Poblenou cuenta con más actividades comerciales y de restauración, hecho que se ha plasmado con una mayor generación de aguas residuales y mayores consumos por cápita de café, alcohol y cigarrillos.

En Sant Gervasi hay que destacar la mayor presència de genes de resistencia a antibióticos, aunque no se ha podido correlacionar con un mayor consumo de antibióticos.

La dinámica de la circulación del virus SARS-CoV-2 en las 3 comunidades ha sido igual, donde los picos de casos clínicos diagnosticados han coincidido con los picos de niveles de SARS-CoV-2 en las aguas residuales.

Puede consultar todos los resultados, que se han presentado en una sesión específica celebrada en el Smart City Expo World Congress, aquí.

Sobre el autor
C CIUTAT
Redacció
Ver biografía
Lo más leído