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La plantilla de las bibliotecas de Barcelona afronta este martes 1 de septiembre una nueva jornada de movilización en el marco de la huelga indefinida que mantienen desde el pasado 26 de mayo. Los trabajadores han convocado un paro total del servicio durante la jornada de hoy y una concentración a las 11 horas delante de la basílica de la Sagrada Familia para denunciar lo que consideran el inmovilismo del Ayuntamiento de Barcelona en la negociación de sus condiciones laborales.
El conflicto se centra en la adhesión del personal del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona al nuevo Acuerdo de condiciones del Ayuntamiento de Barcelona 2025-2028. El comité de empresa denuncia que las conversaciones no han permitido avanzar lo suficiente para llegar a un acuerdo y mantiene sus principales reivindicaciones: reconocimiento profesional, mejoras salariales y cambios en los horarios.
La plantilla reclama mejores condiciones laborales
Irene Lameiro, bibliotecaria y delegada de la CGT en el Comité del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona, considera que con el nuevo acuerdo “nos han chantajeado”. Según explica, una parte de la plantilla, que actualmente tiene convenio de la Diputación, pasaría al convenio municipal, pero sin equiparar sus condiciones a las del resto de trabajadores del Ayuntamiento.
Uno de los principales puntos de conflicto son los horarios. Los trabajadores denuncian que, al no disponer de doble turno, pueden llegar a pasar 11 horas en la biblioteca, una situación que consideran incompatible con la conciliación familiar.
La plantilla también denuncia turnos rotativos de lunes a domingo y jornadas de mañana y tarde que pueden llegar hasta las 20:45 horas. Los representantes sindicales ponen especial énfasis en esta cuestión porque se trata de un sector con una mayoría de mujeres.
El Ayuntamiento defiende que la negociación continúa abierta
Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona asegura que mantiene la negociación abierta con la voluntad de llegar a un consenso que permita acercar las condiciones laborales del Consorcio a las del resto de la plantilla municipal.
El consistorio asegura que desde febrero se han celebrado trece reuniones y defiende que su propuesta ha avanzado en diversos ámbitos.
Entre las medidas planteadas hay una jornada de 35 horas semanales para las 482 personas de la plantilla, la funcionarización del conjunto de los trabajadores, un nuevo modelo horario con turnos de mañana o tarde y un día semanal de jornada partida con 8,5 horas de trabajo.
El Ayuntamiento también propone una mejora retributiva del 8% para el personal técnico bibliotecario integrado en el convenio municipal.
El conflicto llega en septiembre sin una nueva reunión prevista
La situación, sin embargo, continúa atascada. El comité de empresa asegura que, después de las vacaciones, no hay ninguna reunión programada con el Ayuntamiento y considera que no hay suficiente voluntad política para desatascar las negociaciones.
Los representantes de los trabajadores denuncian también que, al no haber firmado el nuevo convenio y tras la caducidad del anterior, han quedado sometidos a las condiciones básicas del Estatuto de los Trabajadores.
Según el comité, esto comporta, entre otras consecuencias, menos horas sindicales, dificultades para celebrar asambleas durante la jornada laboral y una reducción del número de delegadas sindicales.
Lameiro considera que estas medidas “dinamitan los puentes de diálogo” y acusa al Ayuntamiento de intentar presionar a la plantilla para que acepte el acuerdo.
Una huelga que se mantiene desde mayo
La huelga indefinida comenzó el 26 de mayo y se ha mantenido durante los meses de verano. Ahora, con la llegada de septiembre y la reanudación de la actividad habitual, los trabajadores han decidido reforzar la movilización con este paro total del servicio de hoy, 1 de septiembre.
El comité espera que durante las próximas semanas se produzca algún movimiento que permita reanudar las negociaciones. “Esto depende del PSC”, afirma Lameiro, que asegura que la plantilla ya ha rebajado sus demandas.
La delegada sindical resume así su posición: “Si quieren que seamos un servicio premium, no podemos tener unas condiciones low cost”.
Mientras el comité reclama nuevas propuestas, el Ayuntamiento insiste en que su voluntad es acercar las dos posiciones y alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto laboral.