Las líneas L1 y L5 del metro de Barcelona han estrenado este martes un tren adicional durante la hora punta, entre las 7 y las 9.30 h, con el objetivo de reducir los tiempos de espera. Con esta medida, la línea roja ha circulado cada 3 minutos, mientras que la azul lo ha hecho cada 2 minutos y 24 segundos.
Aun así, la novedad ha pasado bastante desapercibida entre los usuarios. Unai, un usuario habitual del metro, confiesa que no ha notado “nada” diferente. Por el contrario, Lea, otra viajera, sí que ha visto andenes más vacíos de lo habitual, aunque no sabe si es por el teletrabajo o por el aumento de frecuencias.
Más trenes y más profesionales en las estaciones
Con este refuerzo, la L1 pasa a tener 35 trenes en circulación y la L5 llega a los 38 convoyes. Estas dos líneas son las más utilizadas y conjuntamente transportan más de la mitad de todo el pasaje de la red. Además, TMB ha asignado más profesionales a las estaciones para gestionar los flujos de gente y agilizar las entradas y salidas.
El refuerzo se enmarca en las actuaciones para incrementar la capacidad de la red ante el aumento de la demanda. En el caso de la L5, las obras de renovación de vía realizadas en 2024 permitieron mejorar la infraestructura y facilitar la circulación de más trenes, hecho que ha posibilitado nuevas ampliaciones del servicio.
TMB también destaca que la configuración de la L1, con trenes más anchos que el resto de la red, permite una mayor capacidad de transporte de pasajeros. Con esta medida, el operador busca consolidar el metro como una alternativa fiable ante el incremento de movilidad en el área metropolitana.
Según la presidenta de TMB, Laia Bonet, “estamos activando medidas para mejorar el servicio en hora punta y dar más oferta”, y añade que el metro es cada vez más utilizado, en parte condicionado por la crisis de Rodalies.