Barcelona quiere mano dura contra armas, drogas y clubes cannábicos: Batlle exige cambios penales rápidos

El teniente de alcaldía de Seguridad de Barcelona defiende más presión policial contra el tráfico de drogas y quiere llevar los clubes cannábicos hacia la prohibición penal

08 de agosto de 2026 a las 11:15h

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora

El teniente de alcaldía de Seguridad de Barcelona, Albert Batlle, reclama que el endurecimiento de las penas por tenencia de armas de fuego y tráfico de drogas no quede encallado en el Congreso. En una entrevista a la ACN, Batlle avisa que la “lentitud legislativa” también contribuye a la percepción de inseguridad y recuerda que la reforma contra la multireincidencia ha tardado años en aprobarse.

“¿Cuánto tiempo hemos pasado con el tema de la multireincidencia?”, se pregunta. Batlle recuerda que Barcelona ya reclamó cambios en 2020 y que no se han aprobado hasta 2026. Por ello, espera que ahora “se haya tomado nota” y que el endurecimiento de las penas vinculadas a armas de fuego y drogas avance con más celeridad.

El Ayuntamiento de Barcelona y el Departamento de Interior piden que la pena por tenencia de armas de fuego pase de los dos años actuales a cinco, y que las penas por grandes cultivos y tráfico de marihuana pasen de la actual franja de uno a tres años a una de seis a nueve.

 

Preocupación por la violencia intercriminal

Batlle admite que los incidentes violentos de este verano preocupan al gobierno municipal, especialmente los vinculados a la “violencia intercriminal”. Aun así, asegura que el crimen organizado en Barcelona está “más o menos controlado” y que no constan organizaciones criminales “permanentemente instaladas” en la ciudad.

El teniente de alcaldía también ve “muy preocupante” la presencia de bandas juveniles violentas, un fenómeno que Barcelona ya sufrió con fuerza a principios de los años 2000 y que, según dice, se consiguió “erradicar”. Batlle considera que esta problemática también evidencia el fracaso de otras políticas, como las de integración y educación.

 

Presión contra el tráfico de drogas

En materia de drogas, Batlle afirma que los narcopisos son ahora residuales, pero alerta de que parte de la actividad se ha desplazado a la calle y que han aparecido nuevas formas de consumo y venta.

Para hacerle frente, defiende el Plan Druida de la Guardia Urbana, orientado a dar más herramientas a los agentes para actuar contra el tráfico de drogas, especialmente el “menudeo”, es decir, la venta en pequeñas cantidades directamente al consumidor. “La droga la tenemos que combatir a todos los niveles, desde el menudeo a las grandes organizaciones criminales”, afirma Batlle.

 

Quiere prohibir los clubes cannábicos por la vía penal

El teniente de alcaldía también carga contra los clubes cannábicos, una actividad que considera que “no tiene ningún tipo de sentido”. Según Batlle, en Barcelona hay cerca de 200 y “prácticamente todos” tienen expedientes abiertos por la vía administrativa.

A pesar de ello, defiende que estos procedimientos son demasiado lentos y reclama avanzar hacia una prohibición por la vía penal. “Tenemos que conseguir, como mínimo, que sea residual la existencia de este tipo de clubes”, sostiene.

Batlle también apunta a los grow-shops como una cuestión complementaria dentro de la misma problemática y admite que se trata de un ámbito con “muchas vías de escape”.

 

Los datos mejoran, pero la percepción cuesta de cambiar

A pesar de la preocupación por los episodios violentos, Batlle subraya que los datos delincuenciales han mejorado. Los delitos en Barcelona han caído un 11,2% durante el primer semestre y la multirreincidencia ha bajado un 15,9%.

También destaca el aumento de plantillas policiales y judiciales, la mejora de la coordinación entre cuerpos y la relación más estrecha entre la Guardia Urbana, la fiscalía y la judicatura.

A pesar de ello, admite que la percepción de inseguridad “cuesta cambiar”, sobre todo para las personas que han sufrido un delito. “A la persona a la que le han hurtado el móvil no se lo expliques”, reflexiona.

Batlle defiende que la ciudad ha vivido una etapa marcada por incidentes “de una extrema violencia”, pero considera que, en conjunto, la ciudadanía vive “cómodamente segura” en Barcelona.

 

Dispuesto a continuar

Preguntado por su futuro político después de las municipales de 2027, Batlle asegura que mantiene la disposición de continuar. “Me siento con ánimos para poder afrontar otras etapas de la vida de la ciudad de Barcelona, no me he cansado”, afirma.

Sobre el autor
Disseny sense títol (2) (1)
Eric Mendo
Ver biografía
Lo más leído