Barcelona quiere convertir a los creadores en catalán en los nuevos protagonistas digitales

El nuevo equipamiento ofrecerá asesoramiento, formación y conexiones para hacer crecer proyectos de contenido digital en catalán

23 de junio de 2026 a las 07:00h

El catalán tiene talento, tiene público y tiene comunidad en internet. Lo que le faltaba era una casa. Desde noviembre de 2025, Barcelona dispone de un equipamiento pensado expresamente para eso: profesionalizar la creación de contenido digital en catalán y convertirla en un sector económicamente sostenible. La Casa de la Creación Digital ha abierto sus puertas, y lo que propone no es menor.

El problema que quiere resolver

Las cifras dicen una cosa clara: el catalán funciona en las redes. En el año 2025, según el barómetro de contenidos en catalán, los creadores de contenido en catalán generaron casi 2.800 millones de visualizaciones en Instagram, TikTok y YouTube, un 71,7 % más que el año anterior. Durante el año se publicaron 160.662 contenidos, un 31,3 % más que en 2024, a través de 1.261 perfiles analizados que suman 24,9 millones de seguidores. No es un fenómeno marginal ni anecdótico.

Y, sin embargo, detrás de estos números hay una realidad que las estadísticas no explican del todo: la mayoría de creadores trabajan solos, sin estructura, sin recursos técnicos, sin conexiones con la industria. Hay talento, hay audiencia, pero el sector no acaba de tener la vertebración que necesita para crecer de manera estable. Como señalan los expertos que analizan el sector, las plataformas detectan cada vez más interés por el contenido en catalán y los algoritmos lo empiezan a premiar, lo que genera una dinámica positiva donde más consumo provoca más visibilidad y, a la vez, incentiva más producción. Pero una dinámica positiva no es lo mismo que una industria consolidada. 

Es en este vacío donde nace la Casa de la Creación Digital. No como un centro cultural al uso, ni como un programa de subvenciones, sino como una estructura pensada para convertir lo que ya existe —creadores, audiencia, energía— en un sector con futuro profesional real.

El proyecto es una alianza publicoprivada inédita: la Oficina del Catalán del Ayuntamiento de Barcelona, la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, Betevé, Barcelona Activa y la fundación Accent Obert. Instituciones que comparten un diagnóstico y un horizonte: construir un futuro digital en el que el catalán sea plenamente competitivo. La premisa que lo articula todo es simple: crear, comunicar y vivir en catalán en el mundo digital debe ser fácil y natural.

 

De noviembre de 2025 al equipo de 2026

La presentación pública de la Casa de la Creación Digital tuvo lugar el 20 de noviembre de 2025, en un acto celebrado en el espacio XRLAB Palo Alto del Poblenou. Fueron invitados algunos de los creadores de contenido en catalán de mayor proyección, como Berta Aroca, Cèlia Espanya y Pol Casellas, y la velada contó con música de DJ Trapella. Fue una puesta en escena deliberadamente alejada de la estética institucional habitual, porque la Casa quería dejar claro desde el primer momento a quién se dirigía y cuál es el público potencial al que dará servicio.

Provisionalmente, el equipamiento trabaja en las instalaciones del Convent de Sant Agustí Vell, sede de Barcelona Activa, en el barrio de Sant Pere de Barcelona. La ubicación definitiva será en el edificio Illa Glòries, y se espera que esté en pleno funcionamiento en 2027. Mientras tanto, el proyecto avanza.

El paso más reciente es la selección del equipo profesional que deberá sacar adelante el día a día de la Casa. Este mes de mayo, el Convent de Barcelona Activa acogió un mercado de talento organizado conjuntamente por Barcelona Activa y la fundación Accent Obert. Más de un centenar de personas se presentaron para aspirar a formar parte de un equipo que deberá asesorar a creadores, dinamizar la programación y diseñar formaciones. La comisionada de Uso Social del Catalán presidió el acto. La cifra de cien aspirantes dice mucho sobre el interés que ha generado el proyecto en el sector.

Las personas seleccionadas acompañarán a los creadores desde el primer contacto hasta la consolidación de sus proyectos. No es un papel menor. La Casa no quiere ser un espacio de exposición puntual, sino un recurso permanente y operativo para quien quiera profesionalizar su trabajo.

 

¿Qué ofrece y a quién se dirige?

La Casa de la Creación Digital tiene cinco líneas de trabajo bien definidas: ayudar a profesionalizar creadores y creadoras; conectar el talento con las oportunidades del mercado; ofrecer servicios a empresas del sector; acompañar en la creación de proyectos y estructuras empresariales; y desarrollar productos de valor para todo el ecosistema. No es, por tanto, un recurso pensado únicamente para quien empieza. Se dirige a creadores en cualquier fase de su trayectoria, desde los que están definiendo su primer formato hasta los que quieren dar el salto hacia plataformas, productoras o marcas.

El modelo que propone es ambicioso en el buen sentido: no se limita a dar herramientas técnicas, sino que quiere generar un ecosistema colaborativo. Espacios donde los creadores se encuentren, colaboren, se presenten ante agentes de la industria y acaben tejiendo una red que hoy no existe de manera organizada. La idea es que la Casa sea un puente entre talento e industria, pero también un lugar donde la industria aprenda a mirar el talento en catalán como un activo.

El proyecto convoca a cualquier persona que quiera crear contenido digital en catalán, independientemente de dónde viva. Pero su arraigo es barcelonés: es una iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona, pensada desde y para la capital, y su sede definitiva en el corazón del nuevo distrito tecnológico y cultural de Glòries no es casual. La Casa quiere ser un referente, y los referentes se ubican donde la vida cultural y digital de una ciudad tiene más intensidad.

En último término, la Casa de la Creación Digital representa una apuesta por la normalidad. No por la supervivencia del catalán, que a pesar de todo es una lengua con casi tres mil millones de visualizaciones anuales en las redes y por tanto, a priori no necesita ser rescatada, sino por su plena competitividad. 

Que un creador en catalán pueda tener las mismas oportunidades, el mismo apoyo y el mismo acceso a la industria que un creador en cualquier otra lengua. Que la pregunta deje de ser si el catalán puede funcionar en el mundo digital, y pase a ser simplemente cómo se hace crecer lo que ya funciona.