El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado este jueves la estrategia para “recuperar el orgullo” del distrito de Ciutat Vella durante la próxima década. El documento estratégico del Pacto por Ciutat Vella 2025-2035 fija un conjunto de medidas para transformar el distrito con actuaciones en vivienda, espacio público, economía y cohesión social.
Entre las principales líneas de acción destaca la elaboración de un plan de rehabilitación que permita renovar al menos el 10% del parque de viviendas antes de 2035. Según estiman fuentes municipales, esto podría suponer la rehabilitación de unas 4.000 viviendas en un distrito donde una gran parte de los edificios superan el siglo de antigüedad.
El documento también prevé impulsar un plan de acción integral social y sanitario que aborde de manera transversal problemáticas como la pobreza infantil, la soledad no deseada, el sinhogarismo, la salud mental y las adicciones.
Un plan con participación de más de 230 entidades
La presentación formal del pacto supone un punto y seguido en el proceso iniciado el año 2024 para definir el futuro del distrito. En julio de aquel año se celebró el primer encuentro del pacto, que dio paso a una fase de diagnóstico e identificación de retos.
Durante el último año, el consistorio ha trabajado con entidades y con el Consejo Asesor para concretar acciones. Más de 230 entidades han participado en el proceso de debate para diseñar la estrategia.
El documento final recoge 187 acciones estructuradas en cuatro ejes: personas, espacio público, economía y vínculo. Según el texto, el plan de acción del pacto es “la hoja de ruta compartida que debe permitir hacer de Ciutat Vella un territorio habitable e inclusivo”.
Rehabilitar un parque de vivienda muy envejecido
La rehabilitación del parque inmobiliario es una de las prioridades del plan. Según datos municipales, el 54% de los edificios de Ciutat Vella datan de antes de 1900, mientras que un 36,4% se construyeron entre 1900 y 1940.
Para abordar esta situación, el consistorio está elaborando un diagnóstico con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) para monitorizar el estado real de los edificios, cruzar estos datos con los recursos disponibles y determinar cuántas viviendas se pueden rehabilitar para mejorar la seguridad, la habitabilidad, la accesibilidad y la eficiencia energética.
El programa de rehabilitación se coordinará desde la empresa pública Fomento de Ciudad y se prevé la creación de una Oficina de Rehabilitación de Ciutat Vella para impulsar estas actuaciones.
Las viviendas del distrito también destacan por su tamaño reducido. Un 55,9% tienen menos de 61 metros cuadrados, especialmente en barrios como el Raval.
A pesar de representar solo el 6,8% de la población de Barcelona, Ciutat Vella concentra una quinta parte de las viviendas protegidas de la ciudad. En este sentido, el plan también plantea preservar las 1.870 viviendas de protección oficial (VPO) que deberían volver al mercado libre en 2030 y ampliar la oferta de vivienda asequible.
Presión turística y retorno de viviendas al mercado residencial
El documento también aborda la presión turística que soporta el distrito. Según el censo recogido en el plan, Ciutat Vella tiene unas 733 viviendas de uso turístico, una concentración que incrementa la competencia por el espacio residencial.
Por eso, el consistorio prevé que la no renovación de las licencias prevista para el 2028 permita que estos pisos vuelvan al parque residencial.
El texto también reconoce el impacto del turismo en el espacio público, con zonas de gran afluencia y sobreocupación. En este sentido, el Ayuntamiento plantea una “nueva estrategia de desarrollo urbano”, revisar el planeamiento y desplegar planes específicos para espacios muy frecuentados, además de garantizar la calidad del espacio público con una limpieza constante.
Un distrito con alta vulnerabilidad social
El pacto también pone el foco en la vulnerabilidad social del distrito. Ciutat Vella encabeza el ranking de distritos con más personas durmiendo en la calle.
El plan social y sanitario quiere abordar problemáticas como el sinhogarismo, las adicciones, la pobreza infantil y la soledad no deseada. Según el documento, la tasa de riesgo de pobreza en el distrito es del 34,6%, muy por encima del 19,9% de media en Barcelona.
A pesar de ser el distrito con la población más joven y con el índice de envejecimiento más bajo de la ciudad, también es el que presenta un porcentaje más alto de personas que sufren soledad, con un 32,5%.
Convivencia, seguridad y cohesión comunitaria
La convivencia es otro de los ejes del pacto. Según el documento, Ciutat Vella registra 73,6 incidentes de convivencia por cada mil habitantes, el doble que el resto de la ciudad.
Ante esta situación, el plan apuesta por reforzar la mediación y la prevención y sitúa la convivencia como un elemento clave. También se plantea potenciar la cultura y el deporte como herramientas de cohesión social.
Entre las medidas previstas hay un pacto por el civismo en el distrito, la ampliación de la red de videovigilancia, un mayor control de la prostitución en la vía pública y el aumento de la presencia policial.
En el ámbito comunitario, el documento incluye proyectos como la rehabilitación integral de Can Seixanta en el Raval para convertirlo en un equipamiento social y comunitario y la puesta en marcha del plan “Ciutat Vella: territorio familiar”.