Barcelona pondrá en marcha una nueva línea de ayudas para impulsar la sustitución de ciclomotores de combustión por modelos eléctricos. El Ayuntamiento ofrecerá una subvención de 600 euros a las personas residentes en la ciudad que compren un ciclomotor eléctrico nuevo y acrediten el achatarramiento de un vehículo de combustión.
El programa se desplegará hasta 2028 y contará con una dotación de 5,2 millones de euros. La medida forma parte de una estrategia más amplia, con un presupuesto total de 15 millones, que quiere incorporar en cuatro años hasta 24.000 nuevos vehículos eléctricos.
El teniente de alcaldía de Economía, Vivienda, Hacienda y Turismo, Jordi Valls, ha explicado que el objetivo es que el año 2030 la mayoría de los ciclomotores de Barcelona sean eléctricos y que esto permita reducir los niveles de contaminación.
Solicitudes a partir del 15 de septiembre
Las ayudas se podrán pedir a partir del 15 de septiembre y durante los próximos dos años. El importe será de 600 euros por cada ciclomotor eléctrico nuevo, con el límite del 50% del precio sin IVA.
La tramitación requerirá solo dos documentos: el justificante de compra del nuevo vehículo eléctrico y el certificado de achatarramiento del ciclomotor de combustión. Para facilitar el proceso, Barcelona de Serveis Municipals ofrecerá un servicio gratuito de achatarramiento en los depósitos municipales y entregará el certificado necesario para solicitar la ayuda.
La subvención también tendrá efecto retroactivo y se podrán acoger las operaciones hechas desde el 1 de marzo de 2026.
Actualmente, Barcelona tiene censados 32.000 ciclomotores: 8.000 eléctricos y 24.000 de combustión. De estos últimos, el Ayuntamiento calcula que unos 18.000 circulan diariamente por la ciudad y generan aproximadamente 3.000 toneladas de CO₂ cada año.
El consistorio quiere avanzar hacia la sustitución progresiva de todos los ciclomotores contaminantes por vehículos de cero emisiones, en el marco del Plan Clima.
Nuevas estaciones de intercambio de baterías
Aparte de las ayudas directas para renovar vehículos, el plan también prevé una línea destinada a mejorar la infraestructura de carga. En concreto, se quiere financiar la instalación de 64 nuevas estaciones de intercambio de baterías en la ciudad.
Este sistema permitirá disponer de baterías cargadas en pocos segundos y quiere eliminar una de las principales barreras para dar el paso al vehículo eléctrico. El objetivo final es avanzar hacia un parque de ciclomotores plenamente descarbonizado el año 2030.
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