La Diputación de Barcelona ha presentado en la 46ª edición de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) su estrategia para consolidar la demarcación como una referencia internacional en cicloturismo. El ente supramunicipal aprovecha el escaparate de la feria, que se celebra hasta el 25 de enero, para promocionar una oferta que incluye rutas, alojamientos y servicios especializados, con la mirada puesta en la llegada del Tour de Francia en 2026.
El impacto del Tour de Francia
La estrategia turística gira en torno a la acogida de Le Grand Départ del Tour de Francia, que tendrá lugar entre el 4 y el 6 de julio de 2026. La prueba constará de tres etapas que transcurrirán mayoritariamente por la provincia: una contrarreloj urbana en Barcelona, segunda etapa Tarragona-Barcelona y una tercera saliendo de Granollers hasta Francia.
Según Quim Vizcaíno, responsable de turismo deportivo de la Diputación, el objetivo principal no es solo el acontecimiento en sí, sino el "legado" que este dejará. La intención es transformar la audiencia potencial de 3.500 millones de espectadores en interés turístico real. Vizcaíno destaca que el paso de la carrera debe servir para posicionar el territorio y generar actividad económica. "Si el paso por las costas del Garraf permite que alguien descubra el puerto del Rat Penat y venga después a hacerlo, esto es lo que habremos ganado", señala el responsable.
Datos económicos y desestacionalización
El cicloturismo se presenta por la Diputación como un producto clave para la desestacionalización y la diversificación de la oferta. Este sector mueve anualmente más de 150.000 millones de euros a escala global. Los datos de la administración indican que el cicloturista realiza un gasto medio superior al turista activo general y acostumbra a hacer estancias más largas, de entre 3 y 5 noches.
El perfil del visitante es variado, desde el ciclista profesional que busca rendimiento hasta el turista que viaja con alforjas para descubrir el territorio. En este sentido, Vizcaíno apunta que Barcelona puede convivir perfectamente con otros polos ciclistas consolidados como Girona, dado que la demanda de este tipo de turismo está creciendo exponencialmente
Infraestructuras e inversión
Para dar apoyo a esta apuesta, la Diputación ha desplegado el Plan de Fomento del Ciclismo, dotado con 775.000 euros, destinado a mejorar circuitos urbanos, carriles bici y aparcamientos seguros. Además, se continúa trabajando en el proyecto Vías Azules, que prevé recuperar 250 kilómetros de caminos fluviales en los ríos Anoia, Llobregat y Cardener.
Actualmente, la demarcación cuenta con una red de rutas señalizadas para todas las modalidades (carretera, gravel, BTT y familiar), 83 empresas de alquiler de bicicletas y más de 150 tiendas especializadas, concentradas especialmente en el Vallès, Bages, Osona y Penedès.
