Barcelona transformará el actualmente desocupado edificio Llac, situado en la avenida del Paral·lel, en el nuevo Centro de Coordinación Operativa y de Emergencias de la ciudad. El Ayuntamiento prevé invertir 36,6 millones de euros para crear una infraestructura estratégica que permita coordinar mejor la respuesta ante grandes emergencias.
El futuro centro reunirá a la Guardia Urbana, los Bomberos de Barcelona, los Mossos d’Esquadra y el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) en unas instalaciones mucho más grandes y tecnológicamente avanzadas que las actuales.
Un nuevo centro de más de 6.700 metros cuadrados
La actuación prevé la rehabilitación integral del edificio Llac, ubicado en el conjunto de las Tres Chimeneas, en el barrio del Poble-sec.
El inmueble tiene una superficie construida de 6.763 metros cuadrados, distribuidos entre una planta baja, cuatro plantas superiores y dos sótanos.
Actualmente, el edificio está en desuso y presenta una estructura de hormigón visto sin cerramientos interiores. La reforma mantendrá elementos característicos como la fachada de celosía cerámica, pero renovará completamente el interior.
Casi el doble de espacio operativo
El nuevo centro supondrá un salto importante respecto a las instalaciones actuales de la calle de Lleida.
La superficie útil operativa pasará de 3.251 metros cuadrados a más de 5.000, lo que permitirá ampliar los espacios compartidos y los puestos de trabajo.
El objetivo es facilitar una coordinación más directa entre los diferentes cuerpos y mejorar tanto la capacidad de respuesta como las condiciones laborales de los profesionales.
Salas de crisis y control de emergencias en tiempo real
El futuro equipamiento contará con salas de control conjuntas, salas de crisis, una sala de prensa y espacios específicos para cada cuerpo de emergencias.
Los sótanos concentrarán las zonas técnicas y logísticas, con vestuarios, almacenes y el centro de procesamiento de datos.
Las plantas inferiores albergarán el núcleo operativo desde donde se gestionarán las emergencias en tiempo real, mientras que las plantas superiores se reservarán para los diferentes cuerpos de seguridad y emergencias.
La parte superior del edificio dispondrá de espacios comunes como comedor, terrazas y zonas de descanso.
Tecnología para mantener el servicio incluso en una crisis
El centro incorporará sistemas tecnológicos de última generación, entre los que habrá videowalls, sistemas de videoconferencia, redes de comunicación multitecnológicas y un centro de procesamiento de datos de alta seguridad.
También tendrá infraestructuras de comunicación y sistemas energéticos duplicados para garantizar que el servicio continúe funcionando ante averías o situaciones críticas.
El Ayuntamiento quiere que el nuevo centro esté preparado para gestionar emergencias complejas y evitar que un fallo tecnológico pueda dejar inoperativa la coordinación de los servicios.
Un edificio más eficiente y sostenible
La reforma incorporará medidas de eficiencia energética, sistemas avanzados de climatización e iluminación circadiana.
Una de las actuaciones más singulares será la recuperación del calor generado por los equipos tecnológicos.
Esta energía se reutilizará para climatizar el edificio durante determinadas épocas del año, con el objetivo de reducir el consumo energético.
Las obras comenzarán en 2027
La inversión total prevista es de 36,6 millones de euros, IVA incluido, una cifra que cubre tanto la rehabilitación del edificio como la instalación de la nueva tecnología.
Las obras se licitarán próximamente y está previsto que comiencen a principios de 2027.
La duración estimada de los trabajos es de 18 meses, a los que se añadirá la implantación de los sistemas tecnológicos. La previsión es que el nuevo Centro de Coordinación Operativa y de Emergencias esté completamente terminado a finales de 2028.
Con este proyecto, Barcelona transformará un edificio en desuso en una de las infraestructuras más importantes para coordinar la seguridad y la respuesta ante emergencias en la ciudad.