Las estaciones para medir la contaminación atmosférica de Barcelona han registrado durante el 2025 un descenso de entre el 4% y el 12% en los niveles de dióxido de nitrógeno (NO₂) respecto al año anterior. Según los datos presentados por el Ayuntamiento, se trata de los valores más bajos de toda la serie histórica y todas las estaciones de la red de vigilancia han cumplido, por tercer año consecutivo, el límite vigente de la Unión Europea, fijado en 40 microgramos por metro cúbico (µg/m³).
En una rueda de prensa este lunes, la teniente de alcaldía de Acción Climática y Movilidad, Laia Bonet, ha destacado que los datos confirman una tendencia “consolidada” de mejora y ha expresado su “satisfacción” por los resultados. Bonet ha remarcado que el 2025 marca un “nuevo mínimo histórico” en los niveles de NO₂ en la ciudad y ha subrayado que Barcelona está cada vez “más cerca” del objetivo comunitario para 2030, que establece un umbral de 20 µg/m³.
Aun así, los registros todavía se encuentran lejos de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sitúa el nivel seguro en 10 µg/m³. La estación del Eixample, la más expuesta al tráfico, registró una media anual de 29 µg/m³, casi triplicando el umbral de la OMS, a pesar de mejorar respecto a los 33 µg/m³ de 2024.
Preguntada por las directrices de la OMS actualizadas en 2021, Bonet ha valorado que estas han sido una “palanca importante” para que la Unión Europea diera un “paso adelante de mayor exigencia”, pero ha recordado que la ciudad se rige por la normativa comunitaria. “Valoramos muy positivamente que la OMS empuje sistemáticamente hacia aquí. Nosotros nos debemos a la normativa vigente. No solo la estamos cumpliendo, sino que cada vez estamos más cerca de los nuevos umbrales de calidad del aire de la Unión Europea para 2030”, ha afirmado.
El tráfico y la renovación del parque móvil, claves del descenso
Bonet ha relacionado la mejora de los registros con la renovación del parque de vehículos. Actualmente, los vehículos con etiqueta Eco o Cero representan el 31% del total (el 38% si solo se cuentan los turismos), mientras que los de etiqueta B han bajado del 15% al 12%. También ha destacado el “buen funcionamiento” del transporte público y ha recordado el objetivo municipal de que en 2030 todos los ciclomotores sean eléctricos, con ayudas de 600 euros para facilitar el cambio
En cuanto a la estación de Gràcia-Sant Gervasi, otra zona con alta intensidad de tráfico, los niveles de NO₂ han pasado de 27 a 25 µg/m³ de media anual.
Polémica por los cortes de obras en el Eixample
El colectivo Eixample Respira ha puesto en duda la representatividad de los datos del Eixample debido a los cortes de tráfico en la calle Comte d’Urgell por las obras de la L8, y ha reclamado una nueva estación de medición en puntos como la calle Aragón o la Gran Vía.
El Ayuntamiento, sin embargo, ha defendido que los datos están validados por la Generalitat y que la reducción de tráfico por las obras no los invalida. Según Bonet, los cortes han provocado tanto descensos como incrementos de circulación en la zona: mientras que en el eje Urgell–Diputació el tráfico ha bajado un 16%, en Aribau con Aragó ha aumentado un 12%.
Estabilización de las partículas PM10 y PM2,5
Los datos provisionales de 2025 muestran una estabilización de los niveles de PM10 y PM2,5, con todas las estaciones cumpliendo los límites anuales de la UE. En la estación de tráfico del Eixample, los valores se sitúan en 22 µg/m³ de PM10 y 11 µg/m³ de PM2,5, mientras que en la de fondo urbano de Vall d’Hebron bajan hasta los 17 y 9 µg/m³, respectivamente. Estos registros pueden variar en función de factores meteorológicos, como la intrusión de polvo africano
La contaminación sigue teniendo un fuerte impacto en la salud
La concejala de Salud, Marta Villanueva, ha recordado que la contaminación atmosférica tiene un “impacto directo sobre la salud” y que la exposición crónica aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, respiratorias, cáncer de pulmón, diabetes o patologías neurodegenerativas.
Según datos preliminares, la mortalidad atribuible a la contaminación habría bajado un 40-45% respecto a los niveles previos a la pandemia. Entre 2018 y 2019, Barcelona registraba unas 1.900 muertes atribuibles a la contaminación, mientras que en 2025 la cifra se situaría alrededor de las 1.100, lo que supone que se habrían evitado unas 800 muertes.
Nueva estación en la Meridiana
Este 2025 la red de vigilancia ha incorporado una nueva estación de calidad del aire en la avenida Meridiana, en el distrito de Sant Andreu, en sentido salida. El objetivo es ampliar la cobertura y analizar una zona donde la movilidad está fuertemente condicionada por los horarios escolares y laborales, según ha explicado el consistorio.