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El antiguo recinto fabril de La Escocesa, en el Poblenou, y que forma parte del catálogo de patrimonio arquitectónico de Barcelona como Bien Cultural de Interés Local, se transformará en un gran ecosistema que combinará economía social, cultura, innovación alimentaria y vivienda inclusiva, con el objetivo de estar plenamente operativo en tres años.
El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona con la colaboración de la Generalitat, Mercabarna, la Fundación AMPANS y la Asociación de Ideas EMA, prevé actuar sobre 11.528 metros cuadrados y movilizar una inversión mínima de 51,8 millones de euros, de los cuales 27,2 millones serán aportados por el consistorio. La voluntad es que este espacio no sea simplemente un conjunto de equipamientos, sino un ecosistema en el que los diferentes proyectos se relacionen y generen actividad económica y un gran impacto social.
El recinto situado, entre las calles de Pere IV, Bolivia, Fluvià y Selva de Mar, data de 1852 y acogió inicialmente una fábrica de productos químicos destinados al estampado textil. El nombre popular proviene de la procedencia escocesa del capital de la compañía Johnston, Shields & Cia. La actividad industrial se mantuvo hasta 1998, cuando el recinto comenzó a acoger artistas y profesionales de la creación.
Economía social e innovación alimentaria
Una de las piezas del nuevo proyecto será la Nave Klein, de 1.391 metros cuadrados, que se convertirá en un polo de Economía Social y Solidaria de referencia en el 22@ norte. El espacio estará destinado a cooperativas y entidades consolidadas que quieran crecer, colaborar y generar nuevas alianzas. El proyecto, que tendrá una concesión de 40 años, prevé una inversión total de 7,5 millones de euros y el inicio de las obras a finales de 2027.
A pocos metros, la Nave Shield, de 2.170 metros cuadrados, acogerá el Barcelona FoodLab, un centro de incubación, aceleración e investigación en tecnología agroalimentaria e innovación gastronómica. Habrá aulas de formación, espacios de coworking, módulos para empresas, zonas de prototipado y espacios de experimentación y exhibición. El objetivo es conectar emprendimiento, industria, universidad y administración y posicionar Barcelona como un referente europeo en innovación alimentaria.
Vivienda, inclusión y cuidados
La dimensión social tendrá uno de sus principales exponentes en las naves Steegmann, Birkhead y Paul, que suman más de 4.500 metros cuadrados. La Fundación AMPANS impulsará un centro de inclusión y cohesión social que combinará vivienda, formación, arte e inserción laboral.
El proyecto prevé vivienda con apoyo para 72 personas, principalmente personas con discapacidad intelectual y otros colectivos vulnerables. En la Nau Steegmann habrá vivienda para 30 personas y espacios de actividad laboral, como un restaurante-bar, una tienda-exposición, artes gráficas o una lavandería. La Nau Birkhead, por su parte, acogerá a 42 residentes en un modelo basado en la convivencia, la gobernanza democrática y la accesibilidad universal.
La Nau Paul completará este ámbito con un centro de arte inclusivo, con talleres, espacios de cocreación y programas que conectarán artistas con discapacidad intelectual con la sociedad.
El arte como punto de partida
Las naves Johnston y Foseco funcionan actualmente como Fábricas de Creación del Institut de Cultura de Barcelona y acogen a más de 30 artistas residentes. El espacio, gestionado por la Associació d’Idees EMA, cuenta con talleres individuales y compartidos y desarrolla una programación abierta al barrio.
La rehabilitación de la Nau Foseco, con una inversión de 4,3 millones de euros, permitirá consolidar este polo creativo. Solo durante 2024 se organizaron más de 40 actividades públicas.
Un nuevo espacio abierto al barrio
La urbanización del entorno permitirá incorporar 1.702 metros cuadrados de nuevos espacios públicos y conectar el recinto con el día a día del barrio de Poblenou.
Cuando el proyecto esté plenamente operativo, se prevé más de un centenar de puestos de trabajo, 15.000 visitantes anuales, más de 30 artistas residentes y vivienda con apoyo para 72 personas. También se prevé formar a 1.000 profesionales e impulsar nuevos proyectos empresariales vinculados a la innovación alimentaria.