Barcelona amplía la videovigilancia con 100 nuevas cámaras este año: en todos estos puntos de la ciudad

El Ayuntamiento prevé llegar a las 500 cámaras instaladas en 2027 para reforzar la seguridad y la convivencia en los espacios públicos

11 de agosto de 2026 a las 11:58h

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El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado una nueva fase en el despliegue del Plan de Videovigilancia con la instalación inminente de un centenar de cámaras distribuidas en diversos lugares de gran afluencia. Concretamente, se ubicarán nueve dispositivos en el Passeig del Born, once en los Búnkers del Carmel, treinta en la Anella Olímpica, diecinueve en el Parc de Pegaso y treinta en la zona de la Fira de Bellcaire y Fort Pienc.

Esta ampliación complementa las fases 2 y 3 del plan, que tiene como objetivo incrementar la presencia tecnológica policial en áreas especialmente sensibles en cuanto a seguridad ciudadana, convivencia social y gestión de aglomeraciones. Con estos nuevos equipos, Barcelona prosigue con un modelo preventivo orientado a mejorar la capacidad de actuación ante posibles incidentes en el espacio público.

Avance según el teniente de alcaldía

En declaraciones hechas este martes en una entrevista con la ACN, el teniente de alcaldía de Seguridad, Albert Batlle, ha destacado que "Barcelona está muy poco videovigilada" y ha manifestado su confianza en que se pueda alcanzar el reto de colocar 500 cámaras nuevas en 2027.

Además, ha subrayado que "el despliegue del plan va por buen camino", gracias a la obtención progresiva de los permisos necesarios para continuar avanzando en esta línea. En rueda de prensa, Batlle ha indicado que todas estas autorizaciones permitirán instalar los dispositivos antes de que acabe el año actual.

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Albert Batlle ha explicado confirmado la intención de ampliar la red de videovigilancia en Barcelona -

Ha calificado esta acción como "un nuevo paso adelante" dentro del desarrollo del modelo integral de seguridad local. Según él mismo: "las autorizaciones obtenidas supondrán la colocación de cámaras en cinco puntos estratégicos".

Nuevas ubicaciones pendientes de autorización

Por otro lado, el consistorio ya cuenta con un informe favorable por parte de la Comisión de Control de Dispositivos de Videovigilancia de Cataluña respecto a instalaciones futuras en el Parc de la Guineueta, plaza de Àngel Pestaña y plaza Roja (Nou Barris), así como también en plaza Universitat (Eixample).

Ahora bien, todavía resta pendiente obtener la autorización definitiva por parte de la Dirección General de Administración de Seguridad del Departamento de Interior para continuar tramitando estos proyectos. Está previsto que estas cámaras entren en funcionamiento antes de 2027.

Fases anteriores y actuales del Plan

Esta ampliación se suma a los trabajos ya ejecutados durante la primera fase del Plan, donde se han puesto en marcha 26 nuevas cámaras ubicadas en plaza Catalunya y Front Marítim. Actualmente también se están instalando seis dispositivos más en la Avenida Catedral mientras han comenzado las obras para desplegar veinte unidades adicionales en plaza Reial.

Además, esta primera etapa contempla renovar completamente el sistema existente en el mismo edificio consistorial mediante la actualización de los treinta equipos operativos actuales e incorporar veintiuna cámaras más a lo largo de las calles Rambla del Raval. Las tareas civiles correspondientes comenzarán próximamente en septiembre.

Con estas incorporaciones recientes, Barcelona dispone ahora mismo de un total aproximado de 186 cámaras operativas distribuidas por diferentes zonas urbanas.

Objetivo global: llegar a los 500 dispositivos nuevos

La ambición principal del Plan es ampliar gradualmente hasta llegar a 500 nuevas cámaras repartidas en 34 espacios diferentes antes de 2027, lo que elevará el número total hasta los 660 dispositivos activos en todos los distritos barceloneses. Esta cobertura facilitará un refuerzo significativo de los instrumentos destinados tanto a prevenir como a gestionar situaciones vinculadas con seguridad pública en los espacios abiertos.

La elección de los emplazamientos se fundamenta sobre criterios objetivos derivados de análisis detallados relacionados con niveles detectados de actividad criminal, vulnerabilidades espaciales o conflictos graves relacionados con convivencia urbana. El intento es priorizar aquellas áreas donde la videovigilancia puede proporcionar una respuesta preventiva óptima junto con apoyo operativo policial eficaz.

Doble función de los sistemas instalados

Cada una de estas unidades ejerce dos papeles esenciales:

  • Efecto disuasorio: contribuyen activamente a impedir actos incívicos o ilícitos a causa de su carácter visible;
  • Ayudan a investigaciones: facilitan las pesquisas policiales aportando pruebas visuales cuando se producen sucesos delictivos o incidentes relevantes.

Así pues, estos aparatos complementan directamente la acción presencial sobre el terreno ejercida por los agentes municipales y son herramientas clave dentro de los procesos operativos desarrollados por la Guardia Urbana.

Respeto absoluto por los derechos fundamentales

Toda esta implantación se ejecuta bajo estricta supervisión jurídica garantizada por la Comisión Catalana encargada del control de los dispositivos audiovisuales. La colocación de los equipos requiere siempre una autorización específica emitida por parte de la Generalitat y está sometida a los principios legales básicos —necesidad demostrada— proporcionalidad —y mínima intromisión posible— hacia los derechos individuales relacionados con la privacidad personal.

Por otra parte, cabe destacar que no se utiliza ninguna tecnología basada en reconocimiento facial ni sistemas automatizados inteligentes enfocados a la identificación individual. La custodia de imágenes grabadas se regula rigurosamente según la normativa vigente relativa a la protección de datos personales y al uso policial específico.

Se estima que una vez completadas las cuatro fases previstas por el proyecto, solo se videovigilará aproximadamente un 5,16% de los espacios públicos totales urbanos; hecho indicativo claro sobre una apuesta decidida para que los recursos estén concentrados exclusivamente donde existen evidencias reales necesarias sin afectar desproporcionadamente las libertades fundamentales ciudadanas.

Estrategia integral dentro de las políticas municipales

La ampliación progresiva dentro de este plan forma parte integrante de una estrategia global municipal orientada hacia una seguridad pública combinada basada simultáneamente en aumentar la presencia policial física efectiva; innovar tecnológicamente; coordinar administrativamente las entidades implicadas; así como impulsar medidas destinadas a promover la buena convivencia social entre vecinos.

Dentro de este marco conjunto, la videovigilancia representa una herramienta complementaria esencial con el fin de fortalecer tanto las tareas preventivas como las investigativas policiales garantizando una mayor seguridad ciudadana generalizada.
Con este impulso sostenido, el Ayuntamiento consolida un modelo urbano basado en una combinación equilibrada entre la prevención constante, la aplicación innovadora de la tecnología y la proximidad directa de los agentes locales, todo ello encaminado a garantizar una mejor convivencia pacífica, seguridad real en los diferentes escenarios públicos barceloneses.

Sobre el autor
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Laura Castaño Martín
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