El Ayuntamiento de Terrassa ha dado luz verde inicial al proyecto que prevé la instalación de una fuente compuesta por 16 surtidores integrados a ras de suelo en la plaza Nova. Esta iniciativa responde a la necesidad municipal de adaptar los espacios públicos para mejorar sus condiciones y ofrecer zonas que funcionen como refugios climáticos en periodos de altas temperaturas.
Montserrat Alba, concejala de Obras Públicas, declaró que "el proyecto surge como una respuesta a los retos derivados del cambio climático actual, con el objetivo de adaptar un espacio urbano mediante una fuente con surtidores a nivel del suelo que aportará confort térmico durante el verano, incorporando sistemas tecnológicos eficientes y respetando la configuración histórica de la plaza".
Además, Alba añadió: "esta propuesta municipal no solo atiende una demanda ciudadana sino que también se enmarca dentro de las medidas preventivas ante episodios meteorológicos extremos, como las olas de calor; poniendo el bienestar de los vecinos en el centro y garantizando espacios accesibles abiertos a toda la población".
Características de la plaza Nueva y ubicación prevista
La plaza Nova ocupa una superficie total de 4.150 metros cuadrados, configurándose como un cuadrilátero irregular limitado al norte por la calle Sant Genís y al este por la calle Baldrich. Dentro de este espacio destaca una chimenea catalogada como patrimonio industrial. El pavimento está compuesto interiormente por adoquines cerámicos rojos, mientras que los límites están formados por piedra natural y hormigón.
La actuación se localizará concretamente en la zona noreste de la plaza Nova, sobre el tramo pavimentado con hormigón adyacente a la calle Baldrich. Esta decisión permitirá conservar libre el resto del recinto para que se mantengan las actividades colectivas habituales.
Diseño y funcionamiento técnico de la fuente
La nueva fuente ocupará aproximadamente 206 metros cuadrados, donde se distribuirán los 16 surtidores dinámicos. Estos estarán integrados completamente en el pavimento y dispondrán de dos modos operativos principales: un modo ornamental suave destinado a embellecer visualmente el espacio público; y un modo espectáculo dinámico en el que los chorros actuarán siguiendo secuencias programadas combinadas con efectos lumínicos.
El acceso será totalmente libre y sin barreras físicas para que los usuarios puedan interactuar directamente con el agua, facilitando así aliviar los efectos adversos causados por las altas temperaturas durante el verano.
Técnicamente, el sistema hidráulico funcionará en circuito cerrado para reducir al mínimo posible el consumo de agua. Los equipos estarán fabricados íntegramente en acero inoxidable para garantizar durabilidad y resistencia ante las condiciones ambientales.
El inicio previsto de los trabajos es coincidiendo con el inicio del próximo verano, estimándose un plazo de ejecución aproximado de . El presupuesto asignado al proyecto asciende a 293.959,86 euros.