El aumento del calor en el área metropolitana de Barcelona obliga a reforzar la red de refugios climáticos

La metrópoli afronta olas de calor más intensas y frecuentes con medidas coordinadas para proteger la salud pública y reducir la vulnerabilidad social

27 de mayo de 2026 a las 22:00h

El cambio climático está provocando una transformación notable en el área metropolitana de Barcelona, con un incremento sostenido de las temperaturas y fenómenos asociados como las sequías prolongadas y lluvias torrenciales que generan inundaciones. Las proyecciones climáticas más actuales confirman esta tendencia, poniendo en evidencia riesgos crecientes para la población.

Impacto directo del calor sobre la salud

Uno de los principales peligros de este escenario es el incremento en frecuencia e intensidad de olas de calor, que tienen repercusiones inmediatas en la salud ciudadana. El análisis de datos sobre mortalidad en el ámbito metropolitano muestra una clara correlación entre episodios cálidos y un aumento en las defunciones, especialmente entre colectivos vulnerables. Así, "el calor ya no es solo un fenómeno ambiental, sino un riesgo sanitario y social estructural que requiere una respuesta pública específica".

Las personas mayores, niños, mujeres embarazadas y pacientes con determinadas enfermedades son los grupos más afectados. Según el Índice de Vulnerabilidad al Cambio Climático (IVAC), desarrollado conjuntamente por el Institut Metròpoli y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), unas 526.000 personas, equivalente al 16% de los habitantes metropolitanos, presentan especial vulnerabilidad ante el calor. Estas se concentran principalmente en nueve municipios.

La elevada exposición se explica por una combinación compleja de factores sociales, demográficos y urbanos que tienden a coincidir en territorios específicos. Entre estos destacan:

  • Zonas densamente pobladas con escasez de espacios verdes.
  • Situaciones socioeconómicas desfavorecidas: rentas bajas, menor proporción de estudios superiores o elevada presencia de población extranjera.
  • Mujer mayor residente en viviendas construidas entre 1951 y 1980.
  • Personas mayores que viven solas en inmuebles anteriores a 1950.

Estos elementos actúan conjuntamente amplificando el riesgo ante olas térmicas severas.

Red metropolitana creciente de refugios climáticos

El AMB está impulsando diversas medidas con el objetivo central de ofrecer protección efectiva contra los impactos derivados del crecimiento progresivo de las temperaturas extremas. Una iniciativa destacada es la red metropolitana de refugios climáticos (XMRC), formada por equipamientos habitualmente destinados a otros usos pero adaptados temporalmente para garantizar confort durante periodos cálidos mediante climatización o recursos naturales como vegetación abundante.

Esta red comprende dos tipos principales:

  • Refugios interiores: bibliotecas, centros cívicos, casales de mayores, mercados municipales, museos o polideportivos.
  • Refugios exteriores: parques gestionados tanto por entidades metropolitanas como municipales y piscinas públicas.

El agua como elemento clave

De acuerdo con los últimos datos recogidos por la AMB, la disponibilidad hídrica destinada al riego es fundamental para que los refugios exteriores puedan ejercer adecuadamente su papel refrescante durante las olas extremadamente cálidas. La sequía severa vivida recientemente ha limitado el riego de estos espacios verdes ocasionando que sufran niveles de estrés térmico superiores a las calles adyacentes. Por ello se pone énfasis en garantizar recursos hídricos suficientes para que estos espacios funcionen realmente como puntos frescos durante los episodios críticos.

Guille López, consejero delegado de Acción Climática en la AMB afirma: "Es necesario que la AMB se encamine hacia la creación de un Plan metropolitano de calor, que convierta la respuesta al calor en una política pública estructural, capaz de proteger a la ciudadanía y de adaptar la metrópolis a un escenario climático que ya está presente y que se intensificará en las próximas décadas".

Red completada en los 36 municipios metropolitanos

Por primera vez este año se cubre toda el área de los 36 municipios metropolitanos con espacios disponibles donde resguardarse del frío extremo estival. Se han incorporado 75 nuevos refugios, sumando un total global hasta los 319 puntos accesibles: 188 equipamientos interiores climatizados, 108 parques públicos gestionados localmente o desde el nivel metropolitano y 23 piscinas municipales; supone un incremento del 31% respecto al período anterior (temporada del 2025).

Estos refugios ofrecen cobertura directa aproximadamente al 86,7% de los habitantes de los municipios diferentes a Barcelona ciudad —un total superior a 1,5 millones de personas. En particular para el colectivo más vulnerable según IVAC (valor superior a 61), este porcentaje sube hasta el 95,4%, asegurando acceso rápido (menos de diez minutos caminando).

Toda esta información se puede consultar detalladamente en la web oficial de la AMB junto con teléfonos útiles y direcciones web de los equipamientos para que los usuarios conozcan horarios y períodos abiertos entre el 1 de junio y el 30 de septiembre cada año.