La AMB aprueba la segunda propuesta del Plan Director Urbanístico Metropolitano

El nuevo documento marca la hoja de ruta para el desarrollo del área metropolitana, con mirada estratégica y sostenible hasta 2050

10 de febrero de 2026 a las 21:59h

El Consejo Metropolitano ha aprobado hoy la segunda versión del Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM), después de que la primera propuesta, presentada en 2023, hubiera recibido más de 5.000 aportaciones entre municipios, entidades y organismos sectoriales. Estas alegaciones han sido analizadas y discutidas durante meses para elaborar un texto más sólido, consensuado y adaptado a las necesidades de la región.

El vicepresidente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), Damià Calvet, ha explicado que el objetivo del PDUM no es listar proyectos concretos, sino establecer una guía estratégica que permita afrontar retos como la vivienda, la movilidad y la ocupación, con una perspectiva de largo plazo y manteniendo el equilibrio con el territorio rural de Cataluña.

 

Estrategia y flexibilidad como ejes centrales

El nuevo documento busca actualizar el Plan General Metropolitano, vigente desde 1976, y los planes de ordenación de los 36 municipios del área. La revisión ha servido para adaptarse a las sensibilidades y preocupaciones expresadas por los ayuntamientos y las entidades, convirtiendo la propuesta inicial en un texto refundido y más estratégico.

Según Calvet, “es un documento estratégico, no un catálogo de proyectos; define qué queremos que pase según las circunstancias del mercado y las políticas públicas, asegurando cohesión territorial, social y económica”. Con la aprobación inicial, se inicia ahora un nuevo período de exposición pública, que permitirá a los particulares e instituciones presentar nuevas alegaciones antes de la aprobación provisional.

 

Polvo de actividad y desarrollo de vivienda

El PDUM identifica una quincena de polos clave en el área metropolitana, como el nudo del Baricentro en Barberà del Vallès, Quatre Camins en la Roca del Vallès, el entorno de Montcada y la Bifurcación, o Porta Diagonal. Estos puntos combinarán vivienda, infraestructuras viarias y ferroviarias, y actividades económicas, con una previsión que oscila entre 167.000 y 262.000 nuevas viviendas hasta 2050. De estas, se prevé que un 10 % sean asequibles, con el objetivo de frenar la huida de población hacia otras zonas del país.

 

Espacios libres y movilidad sostenible

El plan reserva 3.147 hectáreas para equipamientos y 5.748 hectáreas para espacios libres públicos, priorizando la preservación del medioambiente y la calidad de los entornos abiertos. Además, se proyectan 240 km de avenidas metropolitanas para facilitar la movilidad, fomentar el uso de la bicicleta y del transporte público y reducir en un 24 % las emisiones de gases contaminantes.

Calvet ha subrayado la necesidad de equilibrar el papel de la metrópolis con el resto del territorio catalán: “El área metropolitana tiene que liderar e impulsar el país, pero hay que cohesionarla con el resto del territorio para evitar un modelo unicéntrico y mejorar la movilidad”.