Aprobada la planificación del nuevo Hospital de Vallès Occidental y del barrio que crecerá a su alrededor

La Comisión territorial de urbanismo del Ámbito Metropolitano de Barcelona valida el Plan Parcial Urbanístico impulsado por el AMB, que ordena 108.184 m² entre Montcada i Reixac, Cerdanyola del Vallès y Ripollet

17 de septiembre de 2026 a las 21:29h

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La Comisión territorial de urbanismo del Ámbito Metropolitano de Barcelona ha dado luz verde hoy al planeamiento que hará posible la construcción del nuevo Hospital del Vallès Occidental y del nuevo barrio que se desplegará a su alrededor, en unos terrenos situados entre los municipios de Montcada i Reixac, Cerdanyola del Vallès y Ripollet. El Plan Parcial Urbanístico (PPU), promovido por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), también prevé la conversión de la antigua N-150 en una avenida metropolitana.

Según ha explicado la consejera Sílvia Paneque, el documento “dibuja un sector destinado a acoger el nuevo hospital comarcal, nuevas viviendas, actividad económica complementaria y una red de espacios públicos vertebradores; en definitiva, un nuevo barrio vivo y con todos los servicios necesarios”.

Un ámbito de 108.184 m² entre infraestructuras

El sector que se ha delimitado suma una superficie total de 108.184 m². De esta extensión, 60.278 m² corresponden a Montcada i Reixac, 23.255 m² a Cerdanyola del Vallès y 24.681 m² a Ripollet. Quedan fuera del perímetro las viviendas SIVIS.

Los suelos se reparten a banda y banda de la antigua carretera N-150, entre el margen derecho del río Sec, la línea ferroviaria de Rodalies y el nudo de la C-58. La concentración de infraestructuras ha dejado un espacio muy fragmentado y poco conectado con los tejidos urbanos más cercanos, como los barrios de la Carretera de Barcelona, les Fontetes y el Turonet, en Cerdanyola del Vallès, y Terra Nostra, en Montcada i Reixac.

La zona ya había sido delimitada por una modificación del Plan General Metropolitano (PGM), aprobada definitivamente por la Comisión de Territorio de Cataluña el pasado mes de marzo. El PPU validado ahora despliega aquel marco y concreta la ordenación detallada del sector, la distribución de los sistemas públicos, las condiciones de edificación y los criterios de gestión y ejecución.

La mayor parte del sector será espacio público

El plan reserva el 75% de la superficie total a sistemas públicos. Dentro de este porcentaje, un 26% corresponde al nuevo sistema viario, un 24% a espacios libres, un 22% a equipamientos comunitarios y un 3% a protección de sistemas. La reserva para equipamientos incluye tanto los terrenos del futuro Hospital del Vallès como los nuevos equipamientos locales vinculados al barrio.

La parte edificable representa el 25% del conjunto e incorpora vivienda libre, vivienda protegida, actividades compatibles en planta baja y suelo reservado específicamente para actividad económica. El planeamiento fija un máximo de 752 viviendas: hasta 403 serán protegidas, la mitad de alquiler, y 349 serán libres. Además, como mínimo el 20% del techo total deberá destinarse a usos diferentes de la vivienda, con el objetivo de garantizar la mezcla funcional del nuevo barrio.

En la práctica, la ordenación mantiene los criterios ya previstos en la modificación del PGM y refuerza el peso de los espacios públicos, especialmente la red de viales asociada a la futura avenida metropolitana, los espacios abiertos y los equipamientos.

Tres ejes para ordenar la transformación

El PPU se fundamenta en tres ejes principales. El primero es la futura avenida metropolitana, concebida como pieza central de la movilidad sostenible. Tendrá una sección mínima de 30 metros de anchura e incorporará transporte público, carriles bici y recorridos para peatones. También prevé una secuencia de plazas y espacios públicos que concentrarán los puntos de actividad urbana.

El segundo eje es la presencia de franjas vegetales y suelo permeable dispuestas transversalmente a la avenida metropolitana, junto con la implantación de sistemas urbanos de drenaje sostenible.

El tercero consiste en un tejido edificado mixto, con combinación de vivienda libre, vivienda protegida, equipamientos y usos terciarios, pensado para generar vida urbana, cohesión social y continuidad con los barrios vecinos.

Fachada urbana, verde y movilidad interna

Los suelos edificables se organizarán a ambos lados de la avenida. La primera línea de edificios que da frente tendrá una alineación continua pero variable, con soportales, retranqueos puntuales y volúmenes de planta baja más seis plantas como altura predominante. En una segunda franja se situarán edificaciones más bajas, de planta baja más tres o cuatro plantas, ordenadas en torno a espacios comunitarios y cinturones verdes que llegan hasta el límite ferroviario.

Los usos comerciales y terciarios se situarán sobre todo en las esquinas, en las plazas principales y en los ámbitos más próximos al hospital y a la Vía de Cornisa, con la voluntad de reforzar la intensidad del espacio público y favorecer la combinación de usos.

En cuanto a los espacios libres, estarán formados por parques de ribera asociados al río Seco y a las infraestructuras viarias, dos plazas principales ligadas a los equipamientos locales y una red de corredores verdes transversales que conectarán los diversos ámbitos del sector. Más allá de la avenida metropolitana, la movilidad interna se articulará a través de viales de carácter cívico, que concentrarán los accesos rodados a las parcelas y reducirán la presencia del vehículo privado dentro de la estructura urbana principal.

Perspectiva de género y urbanismo inclusivo

El planeamiento incorpora también una atención específica a la perspectiva de género y al urbanismo inclusivo. Entre las medidas previstas se encuentran la mejora de la iluminación y de la visibilidad de los recorridos, la accesibilidad universal de los espacios públicos, la incorporación de áreas de descanso, la vigilancia informal derivada de la mezcla de usos y el impulso de los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público. El documento también pone el foco en las necesidades relacionadas con las tareas de cuidado y con la vida cotidiana.

Las cargas externas que deberá asumir el desarrollo

El plan también concreta las cargas externas de urbanización que deberán ejecutarse durante el desarrollo del sector:

  • Construcción de una pasarela sobre la línea R4 de Rodalies.
  • Ejecución de la acera de la avenida metropolitana en continuidad con el municipio de Montcada i Reixac.
  • Ejecución de la acera de la avenida metropolitana en continuidad con los tejidos de Cerdanyola del Vallès.
  • Mejora de la accesibilidad de peatones bajo la infraestructura ferroviaria en la calle dels Reis.
  • Ejecución de los ramales de conexión con la C-58 previstos en la ordenación

El coste estimado de estas obras, así como de la urbanización interna y de los gastos asociados al desarrollo, supera los 19 MEUR. La iniciativa es pública y recae en el Área Metropolitana de Barcelona como administración actuante. El plazo de ejecución previsto es de 10 años, contados una vez finalice la tramitación de los instrumentos de gestión urbanística que sean necesarios.

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Ismael Lobo García
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