La organización en defensa de los animales AnimaNaturalis organizará el próximo domingo 8 de febrero una acción de protesta contra el uso de pieles de animales en Barcelona. Decenas de activistas se manifestarán completamente desnudos, rociados con sangre artificial y amontonados los unos sobre los otros, representando los cuerpos sin vida de los millones de animales que son desollados anualmente por la industria peletera.
Esta protesta, que se llevará a cabo en la plaza Catalunya, se celebrará después de que en julio de 2025, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicara un informe científico que concluye que el sufrimiento animal en las granjas peleteras es inevitable y que los sistemas actuales de jaulas son fundamentalmente incompatibles con el bienestar animal.
Este dictamen científico fue solicitado por la Comisión Europea tras la iniciativa ciudadana "Fur Free Europe", que recogió más de 1,5 millones de firmas.
Para marzo de 2026, se espera que la Comisión Europea anuncie su decisión sobre una prohibición en toda la UE de la cría y el comercio de pieles de animales como visones, zorros y chinchillas
"El informe de la EFSA confirma lo que las organizaciones animalistas hace décadas que denunciamos: mantener animales salvos como visones, zorros y mapaches en jaulas diminutas provoca sufrimiento crónico que no se puede prevenir ni aliviar", declara Cristina Ibáñez, responsable de campañas de AnimaNaturalis.
"La Comisión Europea debe responder a la ciencia y a la voluntad ciudadana prohibiendo definitivamente las granjas peleteras en toda la Unión Europea", ha exigido Ibáñez.
Recientemente, Polonia se convirtió en el decimoctavo país de la UE en prohibir la cría de animales para obtener pieles, una victoria histórica considerando que Polonia era el mayor productor de Europa y el segundo del mundo después de China.
Con esta decisión, 24 estados miembros de la UE han prohibido total o parcialmente esta práctica por motivos de bienestar animal, salud pública y protección ambiental.
Aun así, España continúa siendo uno de los países que aún permite esta industria que califican de cruel. Actualmente, más de 6 millones de visones, zorros, perros mapache y chinchillas permanecen confinados en cerca de 1.200 granjas peleteras en la Unión Europea, incluyéndose España, Finlandia, Dinamarca, Hungría y Grecia
"España se ha convertido en refugio para una industria moribunda que el resto de Europa está abandonando", añade Ibáñez. "La evidencia científica es contundente: los animales en granjas peleteras sufren movimientos restringidos, estrés por aislamiento, lesiones, cojeras, comportamientos estereotipados y daños psicológicos graves. Este sufrimiento es inherente al sistema y no se puede resolver con mejoras incrementales".
Más allá de las consideraciones éticas, los animalistas defienden que las granjas peleteras representan graves riesgos para la salud pública y el medio ambiente.
Durante la pandemia de COVID-19, casi 500 granjas de visones en Europa y América del Norte fueron infectadas, dando como resultado el sacrificio de millones de animales. Además, el visón americano, catalogado por la Comisión Europea como especie exótica invasora, ha escapado de granjas y amenaza la biodiversidad nativa europea.
La industria de la moda ha respondido a la demanda social: más de 1.600 marcas y diseñadores a nivel mundial, incluyendo Gucci, Prada, Versace, Armani, Chanel, Balenciaga y Max Mara, ya han adoptado políticas libres de pieles, apostando por alternativas innovadoras y sostenibles.
AnimaNaturalis, miembro de Eurogroup for Animals —coalición que agrupa casi 90 organizaciones de protección animal europeas— hace un llamamiento urgente a la Comisión Europea para que presente en 2026 una propuesta legislativa que prohíba la cría de animales para las pieles y la comercialización de productos de piel de granja en toda la UE
"Es momento de que Europa cierre definitivamente la puerta a esta industria cruel e innecesaria", concluye Ibáñez. "Los ciudadanos europeos, la comunidad científica y la industria de la moda ya han hablado. Ahora esperamos que nuestros representantes políticos tengan el coraje moral de actuar".
