El gobierno municipal del PP en Badalona ha hecho uso de su mayoría absoluta para tumbar una moción presentada por la oposición que reclamaba la reapertura del albergue de Can Bofí Vell, cerrado desde 2024, y la puesta en marcha de un comedor social para personas sin techo. A pesar de rechazar la moción, el alcalde, Xavier Garcia Albiol, se ha comprometido a impulsar ambos proyectos, con un cambio de modelo en el caso del albergue, aunque sin establecer plazos concretos.
Durante el pleno municipal, el representante del colectivo B9, Idrissa Sissokho, intervino para pedir al Ayuntamiento que les “abra la puerta” para “poderse integrar”. Sissokho defendió que el colectivo quiere formar parte de la sociedad, pero que la situación de precariedad en la que se encuentran los sitúa en unos “limbos humanitarios” que les impide hacerlo, y pidió ayuda a las administraciones.
Albiol reconoció la situación y criticó la actuación del gobierno español: “Es el gobierno español quien facilita la inmigración ilegal para después abandonar a los inmigrantes que llegan al país”, asegurando que la situación irregular es la que empuja a muchas personas hacia la delincuencia. Aun así, confirmó su compromiso con Sissokho para impulsar un comedor social municipal y un albergue para personas sin techo, aunque sin concretar plazos. El alcalde señaló que la implementación del comedor podría ser más inmediata que la del albergue.
Los grupos de la oposición criticaron el discurso de Albiol respecto al sensellarismo. La líder de Guanyem, Dolors Sabater, denunció “el afán estigmatizador” del alcalde, mientras que desde los Comuns, Aïda Llauradó, cargó contra unas políticas que considera contrarias a los más vulnerables. Àlex Montornès (ERC) calificó la situación de “cuestión ideológica” y lamentó que “en Badalona sea complicado cambiar la opinión del gobierno municipal”. Por el PSC, Fernando Carrera recordó que la moción solo pedía medidas “de mínimos”, como tener un albergue y un comedor social, “no es nada del otro mundo”.
La moción presentada por la oposición tenía como objetivo fortalecer los servicios sociales de la ciudad para hacer frente al sinhogarismo, especialmente entre las personas con riesgo de problemas de salud mental. Los grupos opositores alertaron que vivir en la calle puede agravar trastornos como ansiedad, depresión o incluso generar intentos de suicidio.
En el caso concreto de Badalona, la oposición criticó duramente el cierre del albergue Can Bofí Vell y la Operación Invierno, considerándolos insuficientes. También señalaron el desalojo de las 400 personas que ocupaban el antiguo Instituto B9 justo antes de Navidad, hecho que provocó la creación de un asentamiento bajo el puente de la C-31 en plena ola de frío. Según el texto opositor, “Badalona ha quedado expuesta ante todo el país y ante todo el Estado como una ciudad administrativamente hostil con las personas sin hogar, y con brotes de racismo y aporofobia contra la ayuda humanitaria”.
