El 25,3% de la población del área metropolitana de Barcelona se sintió víctima de al menos un delito en 2024, según una encuesta del Institut Metròpoli por encargo del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) publicada este miércoles. La cifra retrocede ligeramente respecto al año anterior (26%), pero es la cuarta más alta de las últimas dos décadas y se eleva a casi un tercio de la población sumando la ciberdelincuencia. Por tipo de delito, cerca de uno de cada cinco ciudadanos (18,3%) asegura que ha sufrido hechos contra la seguridad personal, como robos sin violencia. El vehículo es el segundo ámbito con más incidencia delictiva, seguido del domicilio. L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona y Badalona lideran la proporción de víctimas.
En general, la proporción de víctimas es más elevada entre la población que vive en las ciudades más grandes. Por ejemplo, la ciudad de Barcelona está tres puntos por encima del conjunto metropolitano, con un 28,6% de los ciudadanos que se sintieron víctimas de al menos un delito durante 2024. L'Hospitalet de Llobregat, sin embargo, aún alcanza una proporción más alta (30,8%) y Badalona se queda cerca (28,2%). En el otro lado de la balanza, las áreas de Vallès-Collserola y Sant Cugat del Vallès destacan por ser las áreas donde el nivel de seguridad del barrio y de la ciudad recibe valoraciones más elevadas por parte de los vecinos y vecinas.
Los resultados anuales de la Encuesta de victimización del área metropolitana de Barcelona (EVAMB), que ha contado con 7.845 entrevistas realizadas entre febrero y abril de 2025 preguntando sobre el año anterior, refleja que los barrios metropolitanos reciben una valoración media de 6,46 puntos sobre 10 en percepción de seguridad. En cuanto a las ciudades de la misma región, la nota cae al 5,93, unos valores muy similares a los de la encuesta anterior. Por territorios, el estudio constata que la sensación de seguridad es más baja en las zonas y ciudades más pobladas.
Así, alrededor de un 45% de la población declara estar "bastante o muy" preocupada por la posibilidad de ser víctima de un delito, ya sea en el ámbito físico o digital, mientras que un 53% defiende estarlo "nada o poco". Según el estudio, el hecho de que los valores sean casi idénticos en seguridad física y digital sugiere que la preocupación por la seguridad digital ya se ha equiparado a la física, lo que podría estar indicando una conciencia creciente sobre las amenazas vinculadas al entorno en línea –es decir, fraude, robo de datos y suplantación de identidad, entre otros.
Por cuerpos policiales, los Mossos se han situado en una valoración del 7,13 sobre 10, mientras que las policías locales se sitúan en el 6,73. Las puntuaciones más elevadas de Mossos se registran en los ámbitos del Llobregat y el Vallès-Collserola, y las policías locales obtienen las mejores valoraciones en el Llobregat –la Guardia Urbana de Badalona y la Guardia Urbana de Barcelona son las que reciben valoraciones más bajas, pero por encima de los 6 puntos.
El 13,7%, víctimas de la ciberdelincuencia
La muestra refleja que, además de la seguridad personal, el vehículo y la vivienda, uno de los ámbitos con más delitos percibidos es el de la ciberdelincuencia. El 13,7 % de las personas del área metropolitana de Barcelona afirman que han sido víctimas de algún delito en el ámbito digital, con las estafas en compras en línea o el robo de dinero o pagos mediante datos bancarios en línea como formas principales.
Las redes sociales o aplicaciones concentran casi tres de cada diez casos (29,2 %), lo que las sitúa como el principal espacio de victimización virtual. En segundo lugar, la mensajería instantánea, como WhatsApp o Telegram, representa el 16,0 % de los casos. Las tarjetas bancarias y la banca en línea (11,2 %) y la compra en línea (10,3 %) son el tercer y cuarto canal más habitual, lo que pone de manifiesto la relevancia de los delitos vinculados al fraude económico y al comercio electrónico.
