El secretario general de la Unió Sindical d'Andorra, Gabriel Ubach, ha denunciado la "hipocresía política" en la aplicación de la ley del catalán en Andorra, así como otras leyes de carácter laboral. Según Ubach, a pesar de que la ley se ha defendido "a capa y espada como la panacea", en la práctica la lengua propia continúa sin presencia efectiva en ámbitos públicos y comerciales.
A modo de ejemplo, el sindicalista ha citado un reportaje en los medios de comunicación de los comercios del Pas de la Casa en el que los cuatro representantes entrevistados hablaban todos en castellano, sin que nadie utilizara el catalán. "Ya nos hemos cagado con la ley... No había ninguno que hablara catalán", ha señalado Ubach.
El dirigente sindical ha criticado que esta situación es un ejemplo más de cómo muchas leyes quedan sin efecto real. En referencia a la ley de los delegados de trabajadores, ha recordado que, aunque hace quince años se estableció la obligación de que las empresas de más de 20 trabajadores tuvieran un delegado sindical, las empresas que cumplen esta norma "se pueden contar con los dedos de la mano". Ubach ha añadido que, en general, en Andorra muchas leyes se hacen, pero no se aplican. "Id a un bar, a un restaurante, donde sea, y pedid algo en catalán, un cortado, a ver qué os contestan", ha instado, cuestionando que solo "se ha puesto una sanción en todo esto?". "Todas las leyes que se hacen aquí se hacen igual", ha concluido.
Según Ubach, si la voluntad real del gobierno fuera garantizar el catalán y otros derechos laborales, habría que supervisar la aplicación de manera efectiva y sancionar los incumplimientos, en lugar de limitarse a defender la ley formalmente sin controles.