El Principado de Andorra se ha integrado en un dispositivo conjunto con Francia y Cataluña para potenciar la prevención de las conductas adictivas entre los jóvenes de entre 16 y 25 años que habitan o circulan habitualmente por el espacio pirenaico. Esta iniciativa ha sido dada a conocer recientemente por la Agence régionale de santé Occitanie (ARS), que lidera el proyecto llamado COPAJ (Coopérer pour prévenir les addictions chez les jeunes), junto con la Fédération Addiction. La acción cuenta con un presupuesto total de 1,84 millones de euros, financiados por el programa europeo Interreg POCTEFA y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Datos clave sobre el fenómeno adictivo juvenil en el Pirineo
El origen del proyecto COPAJ parte del reconocimiento de que los comportamientos relacionados con el consumo de alcohol, tabaco, cannabis y otras sustancias emergentes como el protóxido de nitrógeno o el vapeo representan un reto significativo para la salud pública. Este problema se ve agravado en zonas de montaña donde existe una elevada movilidad transfronteriza. En este contexto, Andorra es identificada como un punto estratégico dentro de este flujo constante de jóvenes que se desplazan por motivos educativos, deportivos, recreativos o turísticos.
Según explican desde el proyecto: "Esta movilidad, junto con el atractivo comercial y de ocio de la zona, puede incidir en patrones de consumo", mientras que actualmente los recursos preventivos y asistenciales están organizados principalmente según criterios nacionales. Así pues, COPAJ propone reforzar la coordinación entre actores sanitarios, sociales y educativos de los tres territorios implicados.
Herramientas y acciones previstas para una respuesta conjunta
Dentro del marco de actuaciones contempladas destaca la creación de herramientas comunes orientadas a la detección precoz y el acompañamiento de los jóvenes en situación de riesgo. También se prevé implementar acciones preventivas coordinadas entre los diferentes agentes territoriales, así como desplegar dispositivos móviles que permitan llegar a zonas más remotas del Pirineo.
Además, se promoverá el intercambio continuado de información y buenas prácticas profesionales entre los sistemas sanitarios franceses, españoles —incluyendo Cataluña— y andorranos. En cuanto a Andorra concretamente, su participación responde a la voluntad clara de fortalecer esta cooperación vecinal ante flujos poblacionales constantes: "Los flujos de población entre los tres países son constantes y a menudo inmediatos".
Gobernanza compartida a pesar de barreras administrativas
La estructura organizativa prevista contempla una gobernanza conjunta integrada por instituciones públicas, servicios especializados sanitarios así como actores de los sectores social y educativo. El objetivo es superar obstáculos derivados de diferencias lingüísticas, marcos jurídicos diversos y organizaciones dispares de los sistemas sanitarios regionales.
Asimismo, se quiere ampliar progresivamente esta coordinación hacia los ámbitos educativo y social para abordar perfiles heterogéneos de jóvenes vulnerables o expuestos a consumos problemáticos tanto en entornos festivos como en áreas más aisladas: "Una de las líneas clave será también ampliar la coordinación hacia ámbitos como la educación y los servicios sociales".
COPAJ como experiencia piloto europea
Esta iniciativa se enmarca dentro de un proyecto piloto financiado por los fondos europeos Interreg POCTEFA y FEDER con un importe global aproximado de 1.840.000 euros. Su desarrollo podría constituir un modelo reproducible en otras regiones europeas caracterizadas por dinámicas similares relacionadas con movilidad transfronteriza juvenil y riesgos asociados al consumo.
