Encontrar un lugar donde vivir en Andorra se ha convertido en una carrera de obstáculos. Si hace unos años compartir piso era una opción puntual para situaciones de vida concretas o para los más jóvenes, hoy es, para muchos, la única alternativa. Y ni así sale barato. Los portales inmobiliarios evidencian una realidad cada vez más cruda: el precio de las habitaciones de alquiler se ha disparado hasta niveles que hace poco parecían impensables.
Un ejemplo claro es un anuncio publicado en Idealista donde el precio se sitúa alrededor de los 850 euros mensuales por una habitación en un piso compartido en el centro de Andorra la Vella. Pero no es ninguna excepción. De hecho, los datos del mismo portal muestran que la mayoría de habitaciones disponibles se mueven entre los 800 y los 1.200 euros al mes. Esta realidad forma parte de un nuevo modelo que gana peso: el coliving. Espacios compartidos con servicios incluidos, pensados para jóvenes profesionales, pero con precios que difícilmente se pueden considerar accesibles. Se trata de un piso con varias habitaciones donde se alquila cada espacio individual en un entorno compartido, con zonas comunes y servicios. ¿El problema? Los precios pueden llegar a los 1.200 euros por habitación, y no son precisamente grandes la mayoría de las veces. El concepto se vende como una experiencia moderna y flexible, pero en la práctica evidencia una tendencia clara: dividir un piso en múltiples habitaciones para maximizar la rentabilidad.
La situación se vuelve especialmente preocupante si se compara con los ingresos. Con un salario mínimo que ronda los 1.500 euros mensuales, pagar entre 800 y 1.000 euros por una habitación significa destinar más de la mitad del sueldo solo a tener un techo. Y esto sin contar otros gastos básicos como alimentación, transporte o servicios. Mientras tanto, el mercado de alquiler continúa tensionado. El precio medio de los pisos en Andorra sigue en cifras muy elevadas —en muchos casos ya en los 3.000 euros mensuales—, hecho que expulsa a muchos residentes hacia opciones compartidas. No es una opción barata, pero a menudo es la única.
