El sector andorrano dedicado a los carburantes se mantiene en alerta ante la decisión que adoptará el gobierno español respecto a la continuidad o cambio de la reducción fiscal aplicada a los combustibles. Actualmente, esta medida supone una rebaja de unos 30 céntimos por litro y está vigente hasta el 30 de junio. Según ha explicado el presidente de la Asociación de Importadores de Carburantes de Andorra (Asidca), David Porqueres, “la pregunta del millón” es si esta ayuda continuará, disminuirá o se eliminará en la reunión prevista para el día 29 de junio, justo un día antes de que finalice el decreto.
Impacto inmediato en la competitividad según la evolución fiscal
Porqueres señala que una posible retirada de esta ayuda tendría un efecto directo sobre la capacidad competitiva del mercado andorrano. “Si se retira esta ayuda, los precios en España subirán de 30 céntimos de golpe y eso hará que los precios en Andorra vuelvan a ser competitivos”, ha indicado. En cambio, si el gobierno español decide prorrogarla o ajustarla —sea reduciéndola o aumentándola entre 10 y 20 céntimos, según los escenarios previstos—, el diferencial actual se mantendría y las estaciones andorranas continuarían bajo presión.
Sectores pendientes con incertidumbre ante la decisión inminente
Pocos días antes de esta resolución clave, el sector reconoce estar en una situación de incertidumbre. “Ahora estamos pendientes de ver qué hará el gobierno español”, ha reiterado Porqueres, quien vincula directamente la evolución del consumo en las gasolineras con este factor fiscal. Además, destaca que “la capacidad de reacción del mercado es casi inmediata”, ya que los precios se reflejan en los surtidores conforme se renuevan los stocks disponibles.
Datos recientes muestran una caída en las importaciones e ingresos públicos
El impacto de estas medidas ya se ha notado durante los meses primaverales. Entre abril y mayo, las importaciones de carburante para locomoción han disminuido un 6%, hecho que Porqueres atribuye a una menor competitividad respecto a los países vecinos. En palabras suyas: “Abril y mayo han sido lo contrario del mes de marzo”, momento en que Andorra era “más competitiva que nunca” y las ventas crecieron notablemente. Con la aplicación posterior de los ajustes fiscales en España, muchas estaciones sitúan ahora sus precios igualados o por debajo de los andorranos.
Esta bajada comercial se ha traducido también en menores ingresos fiscales para el Gobierno. Según datos facilitados por el sector, la administración pública ha dejado de ingresar cerca de 500.000 euros solo durante dos meses: unos 300.000 euros en el mes de abril y otros 200.000 euros en mayo. El presidente de Asidca insiste en que esta afectación no es exclusiva del sector energético sino que impacta ampliamente sobre toda la economía nacional: “El principal afectado es el consumidor andorrano”, ha remarcado advirtiendo que “el efecto inflacionista se traslada a toda la cadena logística del país” porque “todo lo que llega aquí llega más tarde y más caro”.
Diferencial con Francia mantiene cierta estabilidad temporalmente
En cuanto a los mercados vecinos, Porqueres señala que el diferencial existente con Francia —especialmente por el punto fronterizo del Pas de la Casa— ha ayudado a conservar cierta actividad comercial estable en algunos indicadores de importación alrededor del 6%. Aun así, subraya también que esta situación es "temporal" y depende fuertemente de los movimientos fiscales previstos desde Madrid durante las próximas semanas.
Tensiones persistentes con el Ejecutivo después sin respuesta formal
Por otro lado, desde el sector de los carburantes se ha vuelto a poner énfasis en la relación institucional con el Gobierno después de una reunión celebrada a mediados de marzo con representantes ministeriales; encuentro tras el cual no se ha recibido ningún tipo de respuesta oficial todavía. En palabras textuales de Porqueres: “Difícilmente podemos convocar una segunda reunión si el Gobierno no nos ha respondido a la primera”. Además, critica duramente la actitud habitual percibida por parte del ejecutivo: “Tanto el Ministerio como el portavoz solo dicen que están monitorizando los precios. Pero si solo se está monitorizando y no se toman decisiones, es como si no pasara nada”.