El jefe de Gobierno, Xavier Espot, ha hecho un llamamiento a la prudencia a los inquilinos que están recibiendo cartas de propietarios proponiendo la renovación de sus contratos antes de la entrada en vigor de la futura ley de descongelación de los alquileres. Las declaraciones llegan después de la polémica generada por varios edificios de Andorra la Vella, donde algunos propietarios habrían ofrecido nuevos contratos con incrementos significativos del precio del alquiler.
Preguntado sobre qué podría pasar en el caso de que algún inquilino firmara estos nuevos contratos antes de que la ley entre en vigor, Espot ha evitado pronunciarse sobre situaciones particulares, pero ha insistido en la necesidad de que los afectados "sean cautos y prudentes" y se dejen asesorar legalmente antes de tomar cualquier decisión.
El jefe de Gobierno ha remarcado que "no hay ninguna obligación de firmar nada" y ha advertido especialmente de los casos en que las renovaciones comportan aumentos muy elevados de la renta. En este sentido, ha puesto como ejemplo situaciones en las que se han planteado incrementos del 50% del precio del alquiler, una cifra que, según ha afirmado, "no es posible" de acuerdo con las previsiones de la futura normativa.
Espot también ha recordado que la renovación de los contratos no será posible en todos los casos y que la legislación prevista para el próximo año mantendrá limitaciones que protegerán a los arrendatarios. Por este motivo, ha pedido a los ciudadanos que no se dejen llevar por el nerviosismo ni por el miedo a perder la vivienda de manera inminente.
Además, ha animado a los inquilinos a informarse adecuadamente sobre el contenido del proyecto de ley que el Consejo General deberá aprobar próximamente. Según el jefe de Gobierno, la nueva regulación es una norma "eminentemente garantista y protectora" para los arrendatarios.
