El jefe de Gobierno, Xavier Espot, ha defendido este martes los abucheos recibidos durante su discurso en el marco de la visita del copríncipe francés, Emmanuel Macron, asegurando que, lejos de ser un problema, son "una buena noticia" para la salud democrática del país.
En declaraciones posteriores al acto, Espot ha afirmado que el hecho de que una treintena de personas se manifestaran de manera "libre, continuada y fuerte" demuestra que el derecho a la libertad de expresión y de manifestación "está ampliamente protegido y amparado" en Andorra. El jefe de Gobierno ha subrayado que este tipo de expresiones de descontento, a pesar de ser críticas, son legítimas en un estado de derecho.
Las protestas, protagonizadas en parte por el sindicato de la vivienda, se han producido durante un acto de elevada relevancia institucional coincidiendo con la visita de Macron. Según Espot, este contexto refuerza el valor del coprincipado, ya que "demuestra que está más vivo que nunca", atendiendo a que la ciudadanía ha querido hacer oír su voz en un momento clave.
El dirigente también ha interpretado los abucheos como una muestra de buen funcionamiento institucional, ya que el descontento se dirigió hacia el Gobierno —que ostenta el poder ejecutivo— y no hacia el jefe de Estado. En este sentido, ha asegurado que asumió el papel de "telonero" para que el copríncipe francés pudiera intervenir posteriormente sin interrupciones.
A pesar de la presión, Espot ha defendido que decidió mantener su discurso íntegro por respeto al resto de asistentes. "También había mucha otra gente que tenía derecho a escucharme", ha argumentado, reivindicando su derecho a expresarse como jefe de Gobierno.
En cuanto al fondo de las protestas, centradas principalmente en la problemática de la vivienda, Espot ha reconocido que se trata de un reto "central y crucial", pero ha defendido la acción del ejecutivo. Ha recordado que el Gobierno ha pasado de "cero a 500 viviendas públicas en cuatro años" y ha impulsado medidas para proteger a los inquilinos, facilitar el acceso a la primera vivienda y limitar la especulación inmobiliaria.
A pesar de admitir que los resultados aún no son plenamente visibles, el jefe de Gobierno ha insistido en que las políticas necesitan tiempo para dar frutos y ha garantizado que estos llegarán. En paralelo, ha rechazado las llamadas a la dimisión escuchadas durante la protesta, recordando que el ejecutivo cuenta con una mayoría absoluta surgida de las urnas y que está cumpliendo "al pie de la letra" con el programa electoral.
Finalmente, Espot ha reiterado que el Gobierno mantendrá su hoja de ruta en materia de vivienda y en el resto de políticas, asegurando que no ha habido ninguna traición a los compromisos adquiridos con la ciudadanía.
Espot reivindica la libertad de expresión tras las protestas por la vivienda durante la visita de Macron
El dirigente también ha interpretado los pitidos como una muestra de buen funcionamiento institucional, ya que el descontento se dirigió hacia el Gobierno —que ostenta el poder ejecutivo— y no hacia el jefe de Estado
28 de abril de 2026 a las 21:17h
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