El cantante Miguel Bosé, de 69 años, ha comenzado a preparar el traslado a Andorra con sus hijos adolescentes, Diego y Tadeo, de 14 años. Según diversas fuentes, el motivo del cambio es combinar seguridad, educación y ventajas fiscales, tras años viviendo en México, donde se ha mantenido relativamente alejado del foco mediático.
Bosé ha sido visto paseando por las calles de Andorra, visitando colegios exclusivos y consultando agencias inmobiliarias para encontrar una casa que se adapte a las necesidades de su familia, con jardín, entre cuatro y seis habitaciones y cercana al colegio de los niños. Una de las opciones que ha valorado supera los 2 millones de euros, y aún no ha decidido si la comprará o alquilará.
El cantante, hijo de Lucía Bosé y del torero Luis Miguel Dominguín, ha vivido situaciones complicadas en los últimos años. Desde problemas con la Agencia Tributaria en España hasta un asalto a su casa en México, situaciones que probablemente han influido en su decisión de trasladarse a un país más seguro para sus hijos.
Andorra, además de garantizar un entorno tranquilo, ofrece importantes ventajas fiscales, con un IRPF máximo del 10%. Para obtener la residencia, Bosé tendría que invertir al menos 600.000 euros, adquirir una vivienda superior al millón de euros y residir en ella un mínimo de tres meses cada año.