Andorra la Vella ha repartido hasta la actualidad un total de 24.776 tarjetas PK, la gran mayoría a particulares (22.965) y 1.811 a empresas. En cuanto a la adquisición de nuevas tarjetas, después de la caída registrada entre 2022 y 2024, la demanda se recuperó en 2025 con 4.840 tarjetas entregadas. La previsión para 2026 es mantener una cifra similar, alrededor de las 4.700 tarjetas, hecho que confirma que la tarjeta sigue teniendo una demanda estable.
En cuanto a el uso de la tarjeta en los aparcamientos con barrera, el volumen de transacciones es muy elevado: el año 2025 se registraron 870.131 operaciones, y la previsión para el 2026 es llegar a cerca de 947.000. Este volumen pone de manifiesto el uso extensivo de esta herramienta de pago en los aparcamientos comunales.
Cabe tener en cuenta que una parte muy importante de la población ya dispone de la tarjeta, no solo residentes de la parroquia, sino también personas de otros puntos del país. Aun así, todavía hay usuarios que no disponen de ella por diferentes motivos, motivo por el cual el común defiende mantener medidas que garanticen que el sistema de aparcamiento sea accesible para todos, como los 30 minutos gratuitos en los aparcamientos de barrera horizontal, que también benefician a las personas del país que no disponen de la tarjeta PK y facilitan gestiones rápidas, compras puntuales y el dinamismo del comercio de barrio.
Por otro lado, la tarjeta PK también permite pagar en los parquímetros de la parroquia. En este caso, durante enero y febrero de 2026 se han registrado 3.158 operaciones con esta modalidad de pago, que se impulsó para facilitar el pago del estacionamiento sin necesidad de utilizar una tarjeta de crédito, especialmente después de la retirada del pago en efectivo
