El Gobierno de Andorra ha aprobado este miércoles un decreto que establece un incremento extraordinario del 2,8% del salario mínimo interprofesional, con efectos a partir del 1 de julio. La medida había sido anunciada por el jefe de Gobierno, Xavier Espot, durante el debate de orientación política.
Con esta actualización, el salario mínimo horario pasa de 8,80 euros a 9,05 euros por hora. En cuanto al salario mínimo mensual equivalente a la jornada legal ordinaria, se sitúa ahora en 1.568,67 euros mensuales.
Respuesta al aumento del coste de la vida
Según el ejecutivo, la decisión responde a la aceleración del nivel general de precios registrada durante los últimos meses, una situación que afecta directamente al poder adquisitivo de los hogares y, especialmente, de las personas trabajadoras con salarios más bajos.
El Gobierno defiende que se trata de una medida extraordinaria y puntual para preservar la capacidad adquisitiva de este colectivo y garantizar unas condiciones salariales mínimas adaptadas a la evolución reciente del coste de la vida.
Cerca del 60% del salario medio
El incremento permite situar el salario mínimo por encima del 55% del salario medio, acercándolo al 60% que recomienda la Carta Social Europea.
El ejecutivo enmarca esta actuación en la voluntad de actuar con anticipación ante situaciones económicas que pueden afectar a la ciudadanía, con medidas específicas orientadas a mitigar el impacto sobre las personas y los hogares.
Las empresas deberán adaptar los salarios
El decreto aprobado establece que las empresas deberán adaptar las retribuciones de las personas asalariadas que, a partir del 1 de julio, perciban salarios inferiores al nuevo salario mínimo fijado.
Este incremento extraordinario se suma a la actualización del salario mínimo aprobada a principios de año y refuerza el compromiso del Gobierno con la protección de los trabajadores con rentas más bajas, la cohesión social y el mantenimiento del poder adquisitivo de las familias.
