La Guardia Civil de Tarragona, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), ha iniciado una investigación por un posible delito contra los recursos naturales y el medio ambiente. Lo ha hecho tras detectar el vertido de unos 100 kilogramos de sulfato de cobre en un canal de irrigación situado en la margen derecha del río Ebro.
Los hechos tuvieron lugar durante un dispositivo preventivo programado por el SEPRONA en las zonas de Xerta y Aldover. Este tenía el objetivo principal de prevenir y detectar infracciones relacionadas con la pesca continental y proteger los ecosistemas fluviales.
Detención de los implicados e inspección
Durante el control, los agentes observaron cómo un vehículo accedía a una zona destinada al mantenimiento del canal. Más tarde, dos personas descargaron varios sacos que vertieron directamente al curso de agua. Al identificarlos, se inspeccionó el vehículo, donde se encontraron varios recipientes vacíos que habían contenido sulfato de cobre, sustancia restringida por su toxicidad a pesar de ser usada habitualmente como algicida o fungicida.
Impacto ambiental inmediato
Poco tiempo después del vertido, se constató la presencia de un gran número de peces muertos flotando entre Amposta y la desembocadura del río, hecho atribuible al producto vertido teniendo en cuenta la corriente y caudal del río. Además, se confirmó que este canal proveía de agua tanto para consumo humano como industrial.
Ante esta situación, se tomaron muestras tanto de agua como de los animales muertos para enviarlas al Instituto de Toxicología y Ciencias Forenses. También se informó a los organismos competentes: la Agencia Catalana del Agua (ACA), la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el Consorcio de Aguas de Tarragona (CCAAIT).
Proceso judicial abierto
Las dos personas captadas vertiendo la sustancia han sido declaradas investigadas por los presuntos hechos constitutivos de un delito contra el medio ambiente. Posteriormente, se ha inspeccionado un almacén donde se han localizado doce sacos más con este producto químico. La investigación también ha señalado a una tercera persona relacionada con estos hechos que ha sido citada a declarar.
Evaluación de los efectos ecológicos
El análisis actual se centra en determinar las consecuencias ambientales provocadas por el vertido descontrolado del sulfato de cobre en este sistema acuático. Esta sustancia está regulada estrictamente porque puede alterar gravemente tanto la flora como la fauna acuática así como el equilibrio biológico general.
Además, cabe destacar que el canal es una infraestructura hidráulica clave, ya que suministra agua para regadío agrícola, uso industrial y consumo humano; aspectos que requieren una valoración técnica cuidadosa sobre los posibles riesgos derivados.
Línea estratégica del SEPRONA
El servicio especializado en protección de los recursos hídricos desarrolla tareas continuas dirigidas a prevenir conductas perjudiciales para la calidad de las aguas, así como preservar la biodiversidad y patrimonio natural asociados. Esta actuación ejemplifica la apuesta por conservar un recurso estratégico fundamental tanto para el medio ambiente como para la salud pública y las actividades económicas vinculadas.