Raquel Sánchez desmiente a Roigé y confirma que se invertirán 11,7 ME en la renovación integral del Parador

El nuevo hotel contará con cuatro salones para convenciones y se instalarán placas solares en la cubierta

09 de marzo de 2026 a las 20:15h

La presidenta de Paradores Nacionales de Turismo del ámbito español, la exministra Raquel Sánchez, ha realizado una visita a Tortosa para hablar con más detalle de las obras de la renovación integral del Parador Nacional de Turismo del Castillo de la Suda y para desmentir las 'fake-news' que desde Junts per Tortosa se habían difundido durante estas últimas semanas generando intranquilidad e inquietud a los propios trabajadores del hotel.

Un misterioso comunicado de Paradores sin ninguna firma y enviado por correo electrónico a una parte de la plantilla de trabajadores informaba que las obras no se harían y que el establecimiento continuaría en pleno funcionamiento. No obstante, desde la empresa afirman no haber emitido nunca este comunicado y lo atribuyen todo a una campaña intencionada de desprestigio y difusión de mentiras.

“No nos lo esperábamos, pero a Tortosa también han llegado las fake-news y aún vendrán más”, ha remachado Sánchez respondiendo a las acusaciones de la exalcaldesa de Tortosa, Meritxell Roigé, a los medios de comunicación. Y es que Sánchez se ha mostrado contundente a la hora de reafirmar el compromiso del Ministerio con Tortosa explicando que “se hará una inversión histórica de 11,7 ME que transformará íntegramente el Parador de Tortosa” y que “en ningún punto se ha hecho un replanteamiento de la inversión ni se ha querido retirarla”.

De hecho, Sánchez ha destacado que “la actuación se refuerza y se duplica el presupuesto y, por eso, todavía nos estamos ajustando al nuevo cronograma. Licitaremos las obras en el mes de junio de 2026 y el hotel estará cerrado a partir de enero de 2027. Las obras se iniciarán en marzo de 2027 y tendrán una duración de ocho meses, con la previsión de reabrirlo a partir de octubre de 2028”.

No obstante, sí que han reconocido que ha habido un retraso de un par de meses respecto al calendario previsto que había anunciado hace dos meses el ministro de Turismo del Estado español, Jordi Hereu. Este hecho se debe a la decisión de incrementar con 4 ME más la inversión inicial prevista en 2022, de 6,5 ME, para incluir mejoras en la cocina y en los salones.

Así pues, de esta segunda fase ya se ha presentado la licencia de obras en el Ayuntamiento y solo falta que les den el visto bueno desde Patrimonio. Las principales actuaciones de mejora serán en la línea del ahorro energético con la instalación de unas placas solares en la cubierta que reducirán un 50% el consumo eléctrico; la mejora de los espacios comunes y de los equipamientos, la reforma de las instalaciones y de los espacios de los trabajadores y la redacción de planes de seguridad y de accesibilidad y medidas antiincendios en el Polvorín, así como disponer de vías de evacuación.

En cuanto a los accesos, también se quiere disponer de un acceso independiente a las dependencias del hotel para poder acceder a la torre del Homenaje, así como hacer una pasarela que permita acceder a la zona de la piscina directamente desde dentro del hotel. La ampliación presupuestaria, como ya hemos dicho, preverá una mejora en la cocina, la reforma integral de la vivienda del director del Parador, una actuación de mejora en los almacenes, disponer de 42 nuevas habitaciones y crear cuatro salones para eventos y convenciones.

Además, también está previsto que salga a licitación el proyecto de interiorismo para la nueva decoración del equipamiento por el valor de 1,2 ME. Según el arquitecto responsable de la obra, Paco Velasco, “se quiere mantener la esencia del Parador, de los elementos de la historia local, la calidez y el uso de materiales nobles” y también se ambientarán las habitaciones como antiguas estancias andalusíes, los WC estarán inspirados en los baños árabes y se instalarán imitaciones de cresterías en las ventanas creadas por parte de artistas locales.

 

Las obras paralelas de Turespaña

Con todo, cabe recordar que paralelamente a esto hay también en ejecución las obras de Turespaña, con una inversión de 4 ME, que está previsto que finalicen este mes de abril. En este caso, estamos hablando de las galerías subterráneas de los antiguos altos hornos y pozos del castillo, la reforma del pozo, la remodelación del bastión norte de la muralla con la instalación de la pasarela elevada entre la zona de la antigua necrópolis y el Portal de la Bassa, la conexión de la Poterna del General Cabrera con la parte posterior del Polvorín, la adecuación de los restos arqueológicos del siglo XVII de la zona de la piscina, la recreación en madera de un antiguo baluarte desaparecido del siglo XVIII y la instalación del nuevo alumbrado monumental de la fachada del castillo.

Ahora mismo, la parte que ya ha comportado más críticas es la de la pasarela, dado que se ha construido una arcada de madera de grandes dimensiones justo delante de la emblemática puerta de acceso al Castillo de la Suda. Este hecho hace que se haya perdido totalmente la visual y la panorámica que se tenía de la fortificación mientras se iba subiendo por el camino, tanto a pie como en coche, causando así también un fuerte impacto en el paisaje al ser un elemento bastante discordante con la narrativa de la piedra de mortero de cal de los paños de muralla adyacentes a la misma y que sorprende que haya recibido la aprobación directa por parte de la Comisión de Patrimonio.

Además, el uso de la madera para la construcción de la portada y la pasarela también nos hace pensar que será un espacio expuesto fácilmente a las acciones vandálicas y que su deterioro será más rápido que si se hubieran empleado otros materiales. Un espacio que requerirá mucho control y mantenimiento y que, de momento, no queda definido si este debe depender del Ministerio, de la empresa privada, o bien, si se llegara a un acuerdo, se cediera como propiedad municipal.

Siempre conviene recordar que el Parador Nacional de Turismo del Castillo de la Suda fue una obra que se inauguró en 1976 y que, en aquella época, no contó con mucho criterio y asesoramiento histórico y arqueológico. Por esta razón, lamentablemente, se derribaron la gran mayoría de estancias de la antigua alcazaba del siglo X, todo el Palacio real del rey Jaime I y la capilla de San Juan; quedando solo los cimientos de algunas torres, el cierre perimetral de la muralla o el ala izquierda del complejo que, a pesar de no conservar nada original en el interior, aún mantiene muchas partes intactas en la fachada como algunas de las ventanas.

Si bien sí que había una doble puerta para entrar a la fortificación y un espacio de paso para el cuerpo de guardia y las troneras, ahora sería imposible reproducirlo porque el nivel de cota del Castillo de la Suda respecto de la calle se modificó para hacer la carretera de acceso de los Jardines del Príncipe y, por lo tanto, la auténtica portada principal del castillo, la del Portal de la Bassa, a la que debemos imaginarnos que iba vinculado el puente levadizo, ahora está inutilizada en medio de un parking improvisado de vehículos, donde pasa totalmente desapercibida para todo el mundo.