La primera máquina de autopréstamo del Ebro se estrena en la biblioteca de Tortosa

La nueva tecnología permite a los usuarios gestionar préstamos, devoluciones y renovaciones de manera autónoma y agilizar la gestión bibliotecaria

18 de junio de 2026 a las 21:26h

La Biblioteca Marcel·lí Domingo de Tortosa ha puesto en funcionamiento hoy la primera máquina de autopréstamo instalada en las Terres de l'Ebre. Este dispositivo está concebido para facilitar a los usuarios la realización autónoma de diversas operaciones habituales, como los préstamos, devoluciones, renovaciones y la consulta de las cuentas personales.

Funcionamiento del sistema

El uso del sistema se inicia con la identificación mediante el DNI o el carné de la biblioteca, que hay que mostrar delante del lector. Una vez validada la identidad, aparecen instrucciones en una pantalla táctil que guían al usuario según la operación elegida. En el caso de los retornos, se pide leer el código de barras de los documentos —sea un libro, revista, CD o DVD— para completar la acción.

Además, en cuanto a las renovaciones, la máquina permite renovar documentos individualmente o bien todos simultáneamente siempre que se cumplan las condiciones establecidas por el préstamo. También incorpora una función para desactivar la alarma de los materiales retornados.

Una donación clave para el proyecto tecnológico

La adquisición e instalación de este equipo ha sido posible gracias a una aportación económica de los usuarios a Maria Lluïsa Wittlin, que ya había colaborado previamente con otras donaciones a la biblioteca. Hace unos meses, esta institución recibió también diez estanterías metálicas aportadas por Wittlin; estas fueron ubicadas detrás del mostrador de la sala polivalente.

De esta manera, este espacio homenajea también a su marido, Kurt Wittlin, un reconocido medievalista. Sobre él cabe destacar que fue filólogo suizo especializado en lengua y literatura catalana medieval. Desarrolló parte importante de su carrera docente en Canadá antes de instalarse definitivamente en Tortosa junto con Maria Lluïsa. El vínculo con esta biblioteca era muy fuerte en ambos casos; pero Kurt Wittlin murió en el año 2019.

Más allá del servicio de autopréstamo: actividad cultural y fondo bibliográfico

Esta innovación representa un salto tecnológico importante para la Biblioteca Marcel·lí Domingo, que durante el 2025 atendió a más de 130.000 visitantes. Estas personas no solo utilizan los servicios de préstamo sino que también participan activamente en actividades culturales organizadas periódicamente: presentaciones editoriales, clubes de lectura, cuentacuentos infantiles, talleres diversos y charlas temáticas.

A día de hoy, el fondo bibliográfico supera los 150.000 documentos, consolidándose como un referente cultural esencial en el territorio. La biblioteca celebrará el próximo 20 de julio sus veinte años desde la inauguración oficial.